BARCELONA 2 - GETAFE 0

1x1 del Getafe: Exhibición insuficiente de David Soria

Barcelona - Getafe

JOSEP LAGO

AFP

El portero salvó varios goles. Molina fue el mejor en el ataque azulón y estrelló en el palo las esperanzas de Champions.

Soria: Imperial. Salvó varios goles y se mostró muy seguro. Solo falló en un despeje con el pie. Si Luis Enrique busca portero, mostró su candidatura.

Damián: Puso la dosis de tranquilidad que necesitaba el equipo en el primer tramo del partido. Atacó poco y defendió muy bien.

Djené: Le tocó multiplicarse una vez más. O mucho más. Midió bien y pudo con Messi hasta la última jugada que sentenció el partido.

Cabrera: Gran partido plagado de esfuerzo y acierto. Por arriba infranqueable, por abajo salvó un gol de Messi. Uno de los mejores.

Olivera: Sus primeros minutos fueron espectaculares apretando arriba. Luego le tocó sufrir y defendió bien, pero atacó muy poco.

Foulquier: Dio un plus de potencia física que le vino muy bien al equipo mientras le valía el empate. Fue sustituido cuando había que buscar el gol.

Arambarri: Imprescindible entre líneas para taponar las llegadas de los centrocampistas culés. Llegó poco arriba, seguramente por que no le dejaron.

Maksimovic: Muy buen primer tiempo de presión hasta el gol. Físicamente llega justo a este final de temporada. Hizo un gran esfuerzo y tocó muy poco el balón.

Gaku: Corrió para taponar la banda izquierda y no tuvo ningún protagonismo con el balón. En esa labor no aporta nada. Sustituido al descanso.

Jorge Molina: Marcó, pero era fuera de juego, echó arriba la que sí valía, apretó por encima de sus posibilidades. Remató al palo. Lo hizo casi todo.

Ángel: Apareció en todos los espacios posibles. Peleó todas y tuvo sus opciones. Le faltó claridad en la definición.

Portillo: Muy poco. No merecía estar por detrás de Gaku y anímicamente se le notó. Aportó menos de lo habitual.

Hugo Duro: No le dio tiempo ni a tocar el balón. Nada más salir llegó el segundo del Barça y no entró en juego.

Samu Saiz: Empezó bien y fue vergonzosamente individualista en la única acción de gol que dispuso.