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ATLÉTICO DE MADRID

Al Atlético le sale rentable fichar a jugadores del Oporto

Paulo Assunçao, Falcao y Futre.

AS

El equipo rojiblanco se ha lanzado a por Felipe y tiene firmado a Herrera. Futre y Falcao brillaron, Assunçao y Cebolla cumplieron y Jackson y Micael dejaron caja.

El Atlético ha puesto el foco sobre el Oporto tras la gran temporada de los portugueses, donde han llegado hasta los cuartos de final de Champions, son segundos en liga con la difícil posibilidad de sobrepasar al Benfica en la última jornada (están dos puntos por debajo) y están en la copa.

Si Héctor Herrera (29 años) se incorporará al club rojiblanco a coste cero una vez finalice la temporada, el Atlético está a punto de atar el fichaje de Felipe por una cifra que rondaría entre los 20 y los 25 millones. El veterano central sería uno de los cinco fichajes que planea hacer el equipo en defensa para la próxima temporada. Pero además de estos dos pilares del club portugués, Alex Telles también podría acabar incorporándose al Atlético. El lateral brasileño de 26 años tiene una cláusula de 40 millones que estaría dificultando su incorporación. 

Oporto, recurso habitual

No es novedad que el Atlético mire al Oporto para reforzar su equipo, situación también habitual en el camino opuesto. En total, el club rojiblanco ha firmado a seis jugadores procedentes del conjunto portugués, cinco de ellos en las últimas 10 temporadas. El primero en llegar fue Paulo Futre, un auténtico mito atlético. El portugués fue la gran baza de Jesús Gil para auparse en la presidencia rojiblanca y desembarcó en Madrid en 1987 con el Balón de Plata bajo el brazo después de ganar la Copa de Europa con el Oporto. En el Atlético fue un ciclón, pura velocidad, regate y gol que hizo las delicias del Vicente Calderón. Uno de los grandes Galácticos de la historia del club que fue capaz de plantar cara al Real Madrid y levantar dos Copas del Rey, una de ellas ante los blancos en el Santiago Bernabéu con gol. En total disputó 215 partidos en los que marcó 52 tantos y es uno de los futbolistas históricos más queridos por la afición. 

Hubo que esperar hasta el año 2008 para que un jugador volviese a realizar el camino directo desde el Oporto al Atlético. Fue Paulo Assunçao, pivote defensivo que era un jugador clave en el equipo portugués y decidió desvincularse para jugar como colchonero. El brasileño no hizo ruido en su etapa rojiblanca, pero fue un jugador intocable para Javier Aguirre y Quique Sánchez Flores. Trabajo oscuro al servicio del equipo con muchos kilómetros y recuperaciones de balón. En total disputó 147 partidos y consiguió un gol, en la victoria contra el Sporting de Gijón. Ganó dos Europa League y una Supercopa de Europa. 

Falcao, el gran ariete

Pero si un fichaje es recordado en los últimos años tras llegar del Oporto es Radamel Falcao. El colombiano sólo estuvo dos temporadas en el Atlético, pero se destapó como un '9' descomunal. Incorporado por 45 millones, aunque cinco de ellos por el pase de un Rubén Micael que es el cuarto fichaje desde Oporto pese a que no llegó a jugar como atlético, Falcao disputó 91 partidos en los que marcó 70 goles. Maravilloso en la definición, cada balón que tocaba en el área era peligro. Su mejor versión llegaba en los partidos de máximo calado, con exhibición en la final de la Europa League, con doblete al Athletic, en la Supercopa de Europa con hat-trick al Chelsea y en la Copa del Rey con asistencia a Diego Costa para derrotar al Madrid. El tigre dejó al equipo en Champions y firmó por el Mónaco, donde las lesiones lastraron su carrera. Micael por su parte encadenó cesiones hasta salir traspasado al Sporting de Braga en una operación sin pena ni gloria. 

Falcao celebra un gol con el Atlético.

Los dos últimos fichajes procedentes del Oporto son el Cebolla Rodríguez y Jackson Martínez. El primero se incorporó al equipo a coste cero en el verano de 2012 para reforzar la banda rojiblanca y fue una pieza útil para Simeone, que recurrió a él en muchas ocasiones como revulsivo. El uruguayo militó dos temporadas y media en el Atlético y disputó 98 partidos (cinco goles), levantando la Liga, la Copa y la Supercopa de España.

El más decepcionante fue Jackson, que fue el elegido para ocupar la punta de ataque con la salida de Mandzukic esperando un nuevo Falcao. En el Oporto había rendido de forma fantástica anotando 61 goles entre las dos temporadas anteriores. Sin embargo en el Atlético su corto periodo fue calamitoso para las expectativas que tenía. Tres goles en 22 partidos le llevaron a salir en enero para poner rumbo a China, donde fichó por el Guangzhou Evergrande. Pese al descalabro deportivo, económicamente el Atlético salió beneficiado, ya que su venta se produjo por cinco millones más que su compra.