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Las claves de este Ajax ganador: recuperó el fútbol total de los 70

Tadic de falso 9, Van de Beek liberado, un mediocentro de lateral, cinco centrocampistas en el once... el Ajax recupera la esencia del dinámico fútbol con el que conquistó Europa.

Aunque empezó como uno de los outsiders de esta competición, teniendo que comenzar desde la segunda ronda de la previa (jugó el primer partido de Champions League el 25 de julio), se ha convertido en el equipo de referencia de la edición por méritos propios.

Este grupo está retando al fútbol moderno, a los nuevos proyectos con grandes inyecciones económicas, a todo lo que supuso la Ley Bosman para los grandes equipos de pequeñas ligas y a la ECA, con la Superliga que proponen con la cuál sería imposible volver a ver historias como la suya. Estas son sus claves:

Ten Hag recupera la esencia

El Ajax tocó la gloria europea por primera vez en 1971 cuando, a las órdenes de Rinus Michels, ganó la primera de las tres Copas de Europa que acabaría levantando bajo el mandato de Kovács. Entrenadores ilustres que pasaron a la historia, pero la referencia era Cruyff. Y si por algo se caracterizaba era por el fútbol total, el intercambio de posiciones.

Erik ten Hag lo ha tenido que adaptar a 2019, y su remasterización está consiguiendo tener éxito en la competición de las individualidades. Primero ante Sergio Ramos y luego ante Cristiano Ronaldo. La movilidad de sus jugadores, principalmente los seis de centro del campo hacia delante, hacen recordar aquel fútbol que enamoró y conquistó Europa en los 70.

Tadic como falso 9

Dusan Tadic es la referencia ofensiva de este equipo, aunque en la mayoría de partidos no haya jugado como tal. Y es que aunque en la Champions League haya brillado como delantero centro, en el día a día se le ve en la banda izquierda, con Huntelaar o Dolberg por delante. Sin embargo, en los 49 partidos (más de cuatro mil minutos a falta de, como mínimo, siete encuentros para acabar la temporada) de esta temporada ha marcado 32 goles con sus 20 asistencias.

El pobre momento goleador de Dolberg, que no ha vuelto a ser el de 2017, y Huntelaar, al que no se le pueden pedir los números de hace diez años, obligó a ello. Se estrenó como punta en el campo del Bayern de Múnich, y fue tal la impresión que volvió a repetir ante los alemanes en la vuelta y en la visita al Benfica. Ten Hag dejaba claro de esta forma que esa era su idea para los días grandes y, con la llegada de las eliminatorias, la siguió poniendo en práctica. Y Tadic se ha adaptado a la perfección a la posición, impartiendo en Turín una masterclass de cómo jugar de espaldas a portería. Sin el don de la ubicuidad, peca de no cargar demasiado las zonas de remate, pero es increíble ver la visión de juego cuando le llega el balón dentro del área (ante la Juventus dejó varios taconazos con mucha intención).

De Jong de mediocentro

Hasta 2017 Frenkie de Jong siempre había jugado en el centro del campo, y más enfocado al área que a la elaboración. Incluso alguna vez se le vio de extremo izquierdo. Cuando Marcel Keizer le pone de central, desde donde llamó la atención del Barcelona, es porque no queda otra opción. Viergever y Sinkgraven, los dos laterales izquierdos aquella temporada, cayeron lesionados y dos centrales de formación, Wöber y Veltman, tuvieron que recolocarse en los laterales. De Ligt se había quedado sin compañeros y De Jong, que se quedó sin sitio en el medio por culpa de Schöne, van de Beek y Ziyech, encontró un hueco en el once como defensa.

El propio jugador siempre reconoció él era mediocentro y que su posición de ‘falso central’, como se le denominó por aparecer como defensa en las alineaciones pero actuar como centrocampista sobre el césped, era circunstancial. Así podría serlo más veces, y si se le volvía a necesitar en ese puesto (como a principios de temporada), acudiría a él sin problema, pero no era donde más cómodo se sentía. Ahora está mostrando su mejor nivel, con Schöne ocupando siendo un pivote más posicional, con funciones (poco) más defensivas, pero dejándole al joven la responsabilidad de la salida de balón. Un acierto y una bombona de oxígeno para un Schöne al que la temporada pasada le venía pesando un rol tan importante.

Los nuevos inventos: Mazraoui y Van de Beek liberado

En sintonía con el Tadic falso nueve, pero sin ser por obligación Ten Hag ha encontrado a su lateral derecho en un mediocentro. El marroquí ya había desempeñado esa posición en la cantera, pero la temporada inmediatamente anterior a su debut la había terminado en el centro del campo (incluso más adelantado, de extremo), así como la última en el filial y donde disputó sus primeros minutos en el primer equipo. Orejuela, Kristensen y Veltman no convencieron a Ten Hag en sus primeros meses como entrenador ajacied y desde la pretemporada apostó por Mazraoui. Aunque no es su principal función, marcó los 1-1 y 1-0 definitivos ante Bayern y Benfica en la fase de grupos.

Por la cabeza de Ten Hag no podría pasar un Ajax sin Van de Beek, y casi para la de ningún entrenador. Típico jugador que toda plantilla necesita, puede jugar en cualquier posición del centro del campo pero donde está brillando esta campaña es como llegador, liberado entre el pentágono que dibujan De Jong, Schöne, Ziyech, Tadic y Neres. Aprendió de Klaassen, ídolo en Ámsterdam, pero ha mejorado al ahora jugador del Werder Bremen por su entrega y su capacidad asociativa. Son quince goles para un mediocentro, cifras que firmarían muchos delanteros.

Ziyech referencia

No es el 10 por dorsal, pero sí por posición y liderazgo. Aunque parte de la derecha, se encarga de lanzar la mayoría de ataques del Ajax. Marca el ritmo del equipo y es quien personifica la idea de Ten Hag. Puro nerviosismo, en ocasiones excesivamente revolucionado y con reservas a disparar aunque muchas veces esté en posición para ello (otras tantas busca tiros lejanos demasiado difíciles). Se marchará este verano del Ajax, pero ha dejado tres temporadas espectaculares en el club.

La resurrección de Neres

David Neres estaba vendido en enero. Desde China ofrecían 40 millones y hasta ese momento enlazaba tantas suplencias como titularidades. Sin embargo, Erik ten Hag paró esa venta y no estaba dispuesto a que el club le dejase marchar, aunque la oferta fuese muy potente económicamente (hubiese sido la venta más cara del club hasta los 86 millones de euros de De Jong). Las dos eliminatorias contra Madrid y Juventus (un gol en cada una) le han dado la razón al técnico, que le ve como indiscutible en su once de las grandes citas.

Overmars: un verano inimaginable

A Marc Overmars, director deportivo, se le presentó uno de los veranos más difíciles posibles. Se esperaban las ventas de Ziyech y Justin Kluivert, dos de las estrellas la recién terminada temporada, y debía retener a De Ligt y De Jong un año más. No sólo a ellos, también a Onana, Van de Beek o Neres, quienes ya habían sido tentados. Lo consiguió, rechazando muchas ofertas que, con una renovación interior del estadio terminada y una exterior en previsiones, resultaban muy atractivas.

Triunfó reteniendo a la mayoría de sus talentos, pero más lo hizo atrayendo a dos veteranos (29 y 30 son edades considerables en una plantilla de 24,1 años de media) contrastados en la Premier League como Blind y Tadic, dos de los pilares esta temporada. Además, hizo fondo de armario con Labyad (nivel de estrella en el Utrecht) y Lisandro Magallán, que aunque estuvo fichado en verano no pudo hacerse oficial e incorporarse hasta que Boca Juniors jugase la Copa Libertadores. El verano le sirvió también para añadir a la plantilla a Hassane Bandé, que aún no ha podido debutar por varias lesiones, y Perr Schuurs, dos jóvenes promesas (19 y 18 años respectivamente) que formarán la nueva generación de ajacied a partir de la temporada que viene. Ahora el reto será no perder en 2019 todo lo que consiguió en 2018.

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