MANCHESTER UNITED-BARCELONA

Solskjaer medita un once conservador confiando en la vuelta

Solskjaer, en un partido con el Manchester United.

Andrew Yates

REUTERS

El técnico del United ha ensayado con un esquema de cinco defensas. Lukaku podría empezar en el banquillo para reforzar el centro del campo. Mata, para guardar el balón.

En cuanto se conoció el sorteo que emparejaba a Manchester United y Barcelona en los cuartos de final de la Champions League, Ole Gunnar Solskjaer, técnico del equipo inglés se felicitó públicamente por el hecho de que el partido de vuelta se jugara en el Camp Nou. "No es lo normal, pero a mí me gusta jugar la vuelta fuera", dijo el técnico escandinavo. Venía de levantar en el Parque de los Príncipes la eliminatoria ante el PSG. Es decir, no hablaba por hablar.

Basándose en este planteamiento, parece que el técnico del United dispondrá en este primer asalto un equipo de marcado talante defensivo con el objetivo de que la eliminatoria se decida en el Camp Nou repitiendo el guión de París, pero sin perder el partido de ida. Y dentro de este esquema parece que Lukaku puede ser el gran damnificado.

Solskjaer ha ensayado con un equipo con cinco defensas. Tres centrales (Phil Jones, Smalling y Lindelöf) y dos carrileros largos (Young y Shaw) que apoyarían a un centro del campo eminentemente trabajador con Matic, McTominay y Pogba. Mata jugaría como enganche y encargado de colgar faltas laterales y saques de esquina en busca de la potencia aérea de los ingleses, mientras que en ataque Marcus Rashford sería de entrada el único punta en busca de los contragolpes en velocidad.