DEPORTIVO 0 - ALMERÍA 0

El Almería perdona a un Deportivo que se desangra

Los coruñeses suman su quinto partido consecutivo sin ganar en Riazor y ven como se aleja el ascenso ante un Almería que mereció ganar por ocasiones y fútbol.

Las opciones de ascenso del Deportivo van bajando jornada a jornada, partido a partido en un Riazor que se ha convertido en un estadio propicio para cualquier rival. Cinco encuentros consecutivos en casa sin ganar de un equipo que pierde crédito, que se ha quedado sin gol y que cada día ofrece menos. Todo lo contrario que el Almería de Fran Fernández, que hizo todo y más para llevarse los tres puntos. Fútbol, ocasiones y fe que sólo le valieron un punto, pero que abren las puertas a soñar con cosas grandes en esta recta final.

En la previa Natxo había advertido de un Almería presionando y mordiendo en el área del Depor, y así exactamente comenzó el partido. Con los andaluces dominando, los coruñeses desbordados y Corpas estrellando un remate al palo cuando sólo iban dos minutos. Pasado el cuarto de hora los blanquiazules empezaron a enseñar los dientes variando el juego directo con momentos de posesión. Electricidad en ambos bandos, peligro a balón parado, intensidad de ida y vuelta, gotas de calidad de Fede Cartabia y Juan Carlos, pero sin que los porteros tuviesen trabajo. Así hasta el minuto 40, en la que una gran conducción de Juan Carlos terminó con un disparo que logró rechazar Dani Giménez. Tablas al descanso, nervios en la grada al ver que el Depor, lejos de mandar en Riazor, volvía a sufrir de lo lindo ante un Almería valiente y superior.

El paso por la ducha no cambió nada, más bien puso más en evidencia las diferencias. Un Almería con las ideas, y buenas, claras. Un Depor nervioso, impreciso y casi incapaz de salir de su campo. Y de la nada, en el 55', Pedro la tuvo muy clara, pero René tapó muy bien. La respuesta del Almería fue todavía mejor con un mano a mano de Corpas ante Dani Giménez que el meta gallego desvió de forma excepcional. Y no fue la última del jienense, que tuvo otras dos para abrir el marcador. Natxo metió todo en el tramo final con Nahuel, Quique y el debutante Vítor Silva en busca de una reacción, de una jugada, de algo. Y lo que llegó fue un empate, y eso que Domingos la tuvo en el último segundo. Quizá era demasiado porque incluso el empate, fue mucho.