REAL MADRID

El Castilla tira del carro

El Real Madrid ganó en el Villamarín con el extécnico del filial y siete jugadores con pasado o presente castillista: Carvajal, Nacho, Reguilón, Valverde, Casemiro, Vinicius y Cristo.

El Real Madrid sobrevive a la plaga de lesiones y se aferra a la Liga apelando a jugadores que han sido o son del Castilla. Hasta siete jugadores en el 1-2 blanco en el Benito Villamarín tienen el filial madridista en su DNI futbolístico. Seis los dejaron ya, casos de Carvajal, Nacho, Reguilón, Casemiro, Valverde y Vinicius, y otro, Cristo, aún es castillista pero tuvo que ser el nueve de emergencia por la fractura del meñique de Benzema. El Madrid terminó en Heliópolis con la dupla de delanteros con la que el Castilla empezó la temporada en Segunda B (un 2-0 a Las Palmas Atlético): el dúo Vinicius-Cristo... 

A falta de más fichajes en este mercado de enero, el giro de tuerca que empezó por el banquillo. Solari, hasta el 30 de octubre entrenador precisamente del filial, inició ante el Betis una revolución desde la pizarra, la del 3-5-2 tras dos años sin hacerse en la casa blanca. Cedió la pelota al Betis y le dio voz a varios futbolistas con menos peso, por nombre, del plantel. Reguilón entró para escarmentar a Marcelo, Valverde (20 años) intentó emular el taconazo de Guti tras ser el mediocentro elegido para redoblar los sudores de Casemiro, otro que pasó por el Castilla como el uruguayo como paso previo a ganarse un lugar en la primera plantilla. Sin Bale, Asensio ni Mariano, Vinicius encontró vía libre pese a que fue duda por una gripe. Incluso Cristo entró en lugar de un fichaje, Brahim. "Que Cristo, Valverde y los chicos estén a la altura de las circunstancias es algo que da valor", reconocía el propio Solari tras el encuentro. 

Con Isco en ostracismo más absoluto, esta tendencia puede incluso mantenerse en los siguientes partidos con Mariano, casi recuperado de su ciática, y Lucas Vázquez, que se perdió el duelo del Betis por sanción. También Marcos Llorente, otro canterano, está en la recta final para volver. El presente de este Real Madrid, para bien o para mal, habla el lenguaje del Castilla.