REAL ZARAGOZA 2 - EXTREMADURA 1

Víctor: "Es importante ganar, pero mucho más cómo lo hicimos"

Víctor Fernández habló tras el encuentro: "Hicimos un magnífico partido en condiciones anímicas complicadas y teniendo que remontar un resultado absolutamente inmerecido".

Víctor Fernández dirige al Zaragoza en el partido ante el Extremadura.
ALFONSO REYES DIARIO AS

Mejor no se puede empezar, ¿verdad?

Es importante ganar, pero mucho más cómo lo hicimos. No quiero pecar de la exageración, pero creo que hicimos un magnífico partido en unas condiciones muy complicadas desde el punto de vista emocional y teniendo que remontar un resultado adverso absolutamente inmerecido. El equipo se desató de una forma tremenda y extraordinaria, convencido de que quería ganar. Fue una forma de ganar como a mí me gusta. Es que nos merecimos de verdad el triunfo. Yo no lo disfruté porque estaba en el banquillo, pero si me llego a sentar en la grada habría disfrutado muchísimo de lo que estaba viendo.

¿Le da doble valor al triunfo por haber sido remontando y haciendo un buen partido?

No, un muy buen partido de fútbol. No sé cuántas apariciones tuvimos en las áreas, disparos, logramos superioridad por dentro y por fuera, el equipo tuvo movilidad, también seguridad para jugar con la pelota desde atrás... Ya dije que el equipo era una invitación permanente al optimismo y a la confianza porque estaban asimilando muy bien lo que les iba a exigir en función de lo que me podían dar y me lo dieron yendo por detrás en el marcador.

¿Qué les dijo a los jugadores en el descanso?

Al margen de un par de modificaciones que había que hacer, fue un ejercicio de fe absoluta en el grupo, en lo que se estaba haciendo y en el camino que habíamos elegido. Les dije que lo estaban haciendo bien, que lo podíamos hacer mejor aportando un par de cosa y lo hicieron. Para ellos era muy importante ganar, pero les quiero reforzar que es más importante el camino y la forma de conseguirlo. La gente les aplaudía a pesar de que íbamos perdiendo y cuando vas perdiendo no es tan fácil que te aplaudan. Y eso es porque a la gente le estaba gustando la actitud y lo que estaba haciendo el equipo. Si les damos más, la gente flipará de verdad y puntuar en La Romareda será muy complicado, ya que aquí cuando la gente se pone, se pone. Somos únicos. Sólo quiero darles las gracias a la afición y a mis jugadores. Yo he venido para intentar ayudar, pero en esta ocasión son ellos los que me ayudaron a mí porque sufrí mucho como entrenador y no me ha gustado lo que viví personalmente.

¿Qué puede suponer en lo anímico esta victoria por los tres puntos, por llegar al parón fuera del descenso y por el gran juego desplegado?

Esperemos que esta victoria nos dé más tranquilidad, calma y paz porque todos estamos asustados, pero en lo futbolístico, como yo soy insatisfecho por naturaleza, tenemos que corregir cosas. Lo importante es que el equipo sea consciente de que tiene margen de mejora y si además vamos ganando partido, antes saldremos de esta mierda en la que estamos metidos.

¿Jugando así se puede aspirar a algo más que la permanencia?

Vamos a mirar de cerca y ya diré si podemos mirar en algún momento de la temporada de lejos. El peligro es real. Hicimos un muy buen partido y sólo ganamos 2-1. Si haciendo un gran partido sufrimos como sufrimos, no quiero pensar el día que bajemos el nivel. Sólo nos queda mejorar, estar más acertados de cara a portería y entonces sufriremos menos, pero vamos a ir partido a partido para salir cuanto antes de este pozo que no corresponde a esta afición y a esta ciudad.

¿Qué pasó para que el árbitro le expulsara?

Ni le insulté ni nada, pero ya me había avisado desde la distancia en el primer tiempo por una protesta levantando los brazos y luego tuve una reacción por la tensión al ver que pitaba una falta que no era en una jugada clave de dos contra uno. Lamentable por mi parte, pero ni descalifiqué ni insulté. Para mí fue un partido muy complicado desde el punto de vista emocional. Debería haber tenido más frialdad o serenidad y no la tuve.