BAYERN-DÜSSELDORF

Un gran Lukebakio deja a Kovac al borde del abismo

El delantero del Düsseldorf fue el protagonista del encuentro con un hat-trick. El último tanto, en el 93', deja al técnico croata en el filo de la navaja.

Dos semanas después de perder el clásico alemán ante el Dortmund por 2-3 y caer a la quinta plaza de la Bundesliga, el Bayern volvió a decepcionar al no pasar de un empate a tres en casa ante el recién ascendido Düsseldorf. El conjunto dirigido por Niko Kovac no conquista un victoria liguera en casa desde el pasado 15 de septiembre (3-1 ante el Leverkusen) y este sábado volvió a provocar los pitos en el Allianz Arena al no poder con un equipo que la pasada temporada era de Segunda. Es más: dos tantos de Paco Alcácer y Lukasz Piszczek le dieron una nueva victoria al Dortmund, esta vez en su visita a Mainz, que le sirvió al líder para ampliar la diferencia de puntos con respecto al Bayern a nueve. Los días de Niko Kovac al frente del Bayern parecen contados.

Como viene siendo habitual, el Bayern firmó un gran inicio de partido, pero terminó complicándose un encuentro que tenía encarrilado por errores defensivos. Sin poder contar con pilares como James, Thiago, Tolisso y Gnabry, todos lesionados, el campeón se hizo con el esférico, encerró al Düsseldorf en su área y no tardó en reflejar la superioridad en el marcador del Allianz Arena. En tan solo cuatro minutos, dos tantos de Süle y Müller pusieron contra las cuerdas al cuadro dirigido por Friedhelm Funkel, que no sabía cómo quitarse de encima a los bávaros.

Respiraba la hinchada en el coliseo muniqués tras tres partidos de liga consecutivos en casa sin conocer la victoria. Los suyos vencían y convencían, el Fortuna no daba tres pases seguidos y el triunfo parecía inevitable. Hasta que ocurrió lo de siempre. Con el 2-0 en el marcador, el Bayern bajó dos marchas, el Düsseldorf empezó a pisar área rival y recortó diferencias un minuto antes del descanso tras un nuevo error en la zaga rojiblanca. Süle se despistó en el marquaje de Lukebakio, el cuero le cayó al ariete belga y éste hizo el silencio en el Allianz.

El tanto intimidó a un Bayern que era consciente de que un empate ante el recién ascendido Fortuna sería un nuevo varapalo para el proyecto del cuestionadísimo Kovac. El miedo era palpable, pero fue justo en el pero momento cuando Müller acudió al rescate. El icono muniqués se encontró un balón al borde del área y lo ajustó al palo, firmando un doblete que le devolvió la tranquilidad a la hinchada muniquesa. Esta vez duró hasta el minuto 78, cuando el VAR aprobó el 2-3 de Lukebakio y provocó un final de partido de infarto. Fue en el descuento cuando el Bayern naufragó por completo y permitió una contra que terminó con el propio Lukebakio haciendo el tanto del empate y desatando la locura en la grada visitante.