ESPANYOL

Del “Quique vete ya” a la ilusión del ‘Darderismo’

Cornellà-El Prat.

DIARIO AS

El Girona fue el rival límitrofe: el 0-1 de Cornellà evidenció la fractura con la grada y el 0-2 de Montilivi fue el debut de Gallego.

Chen Yansheng lo vio desde la grada. Quique Sánchez Flores, en cambio, lo avistó de pie desde el banquillo tragando saliva y escuchando, ya en la segunda parte y con 0-1 en el marcador, un “Quique vete ya” primerizo, que le dejó perplejo. “Me sorprende lo repentino de todo, que todo esto se centre en mi figura en un día. Pero insisto en que prefiero que no se centre en los jugadores”, comentó después del partido, algo nervioso por una derrota limítrofe. Después de su aviso en la pretemporada en Nápoles (“no estoy feliz”), llegó el primer punto de inflexión del curso ante el Girona, una caída que dolió y que colocó los nubarrones sobre Cornellà-El Prat…

Pero, casi un año después (aquel partido se jugó el 11 de diciembre de 2017), luce un sol de primavera en el Espanyol, mostrando el nacimiento de otro proyecto, liderado por Rubi. Y, además, con los mismos mimbres. Basta con echar un ojo a las alineaciones de ambos encuentros para explicar las diferencias a la hora de entender el juego entre los entrenadores y para comprender que el encuentro del domingo, independientemente del resultado, no será el mismo. Solamente repetirían tres jugadores: David López, Mario Hermoso y Sergi Darder. Y lo harán con roles distintos, sobre todo el mallorquín, ahora cerebro del Espanyol, rodeado de jugadores con los que poder asociarse.

En aquel encuentro, el técnico madrileño insistió con Víctor Sánchez como lateral derecho, mientras que el centro del campo estuvo formado por Javi Fuego, José Manuel Jurado, Pablo Piatti y Darder, quienes no se sintieron cómodos ante la superioridad posicional de los de Pablo Machín.

-Quique Sánchez Flores.

Pero aquel partido dejó más heridas, como la contestación de Chen al ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, después de felicitar al Girona por el triunfo. “Queremos enviarle un mensaje a Puigdemont: en el partido de la segunda vuelta nos vengaremos de esta derrota”. Unas palabras que fueron proféticas, pues los blanquiazules ganaron en Montilivi por 0-2, con dos tantos de Gerard Moreno, curiosamente en el primer partido sin Quique, quien una vuelta después fue despedido. Aunque David Gallego aún no pudo plasmar sus ideas, el equipo dio otra impresión y tuvo otra suerte. Una de las similitudes con este curso fue el sistema de juego (4-3-3).

Ahora todos son sonrisas en el Espanyol, Darderismo puro, antes de recibir a un Girona. Un partido que puede ser limítrofe hacia cotas más altas.

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