Una celebración "eufórica", con Messi y sin foto de familia
La plantilla azulgrana se reunió en el vestuario, en el que hubo abrazos, alegría y comentarios sobre Lopetegui.

Acabado el Clásico sobre el césped, los jugadores del Barcelona fueron a celebrarlo al vestuario. Con “caras de mucha alegría” y con síntomas de “muchísimo cansancio”, según explican desde la intimidad del camerino azulgrana, los futbolistas se mostraron orgulloso de haber culminado una semana “muy intensa” en la que “como bloque consiguieron llenar el depósito de autoestima”. Eso sí, no hubo foto de familia con todos reunidos, aunque sí que se charló del futuro de Julen Lopetegui, que tras el 5-1 de ayer parece tener los minutos contados en el Bernabéu.
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"El equipo ya ha cogido velocidad de crucero, ya se siente muy seguro en sus actuaciones y recobró la sensación de gobernar los partidos", indican desde el vestuario, con la felicidad de haberse reivindicado cuando más complicado parecía haber puesto todo con la baja de Lionel Messi.
Ya sin cabestrillo, el crack azulgrana estuvo con sus compañeros en todo momento. Dejó su localidad detrás del banquillo al descanso y al final del partido. Se fundió en un abrazo con todos los compañeros, estuvo charlando tranquilamente con Ernesto Valverde y empieza a descontar los días para volver a juntarse con sus compañeros, des los que La Pulga se sintió más que orgulloso, como ellos de él.






