Duarte sonríe un año después de su grave lesión
Se ha consolidado de titular y apunta a otro Mundial. Se lastimó el 18 de marzo de 2017 en Ipurua y acortó su recuperación.


Se consumía el partido en Ipurua. El Espanyol iba empatando (1-1) cuando Óscar Duarte, al intentar despejar un balón en el área, cayó apoyando la rodilla más de lo habitual y su ligamento cruzado se rompió. El diagnóstico se confirmó por la noche, y el jugador arrancó así, dolorido, una fase de recuperación de al menos seis meses, lo que dura una de las peores lesiones de los deportistas.
Un año después (se cumplirá justamente mañana, 18 de marzo), el central atraviesa uno de sus mejores momentos. No solo en este tiempo ha logrado recuperar su nivel físico y de importancia en el equipo, sino que también está a las puertas de disputar su segundo Mundial: acudirá la próxima semana con su selección.
El Mae lo dio todo por recuperarse antes de tiempo. El 31 de marzo pasó por el quirófano, y semanas después ya arrancó en el gimnasio su rehabilitación. Desde que empezara ese trabajo hasta que recibió el alta médica, únicamente descansó un día. Eso fue el 3 de julio, cuando el fisioterapeuta y jefe de los servicios médicos, Manolo González, le acompañó a Costa Rica a seguir el entrenamiento y le dio permiso esa jornada para pasarla con la familia.
Debutó en esta Liga el 17 de diciembre en Las Palmas (2-2), cuando Quique Sánchez Flores decidió adelantar a David López al mediocampo. Desde entonces, las dudas en la defensa (llegaron a jugar Duarte, David López, Mario Hermoso y Naldo Gomes) provocaron que el nicaragüense pasase también por el banquillo, aunque con él sobre el césped el rendimiento del equipo fue notable. Sin Duarte, el Espanyol ha jugado 19 partidos y ha sumado 23 puntos: una media de 1,2 puntos por encuentro. El defensa central ha disputado nueve encuentros de LaLiga en los que el Espanyol logró 13 puntos: una media de 1,4. Una ligera mejora.
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Donde no hay diferencias es en los goles recibidos del equipo, ya que la media es de 1,2 por encuentro tanto con el costarricense como sin él en el terreno de juego, aunque en dos de esos partidos (ante Sevilla y Leganés) el equipo recibió seis goles, lo que les costó la suplencia a Duarte y Hermoso en los siguientes dos encuentros.
Ahora, en cambio, vuelve a sonreír, y también el Espanyol.





