Insigne y el VAR dejan líder una semana más al Nápoles

NÁPOLES 2 - MILÁN 1

Insigne y el VAR dejan líder una semana más al Nápoles

Lorenzo Insigne celebrando un gol con Callejón.

CIRO DE LUCA

REUTERS

El Nápoles vivirá otra semana como líder de la Serie A: tumbaron al Milán tras un partido que hubiese podido tener un marcador mucho más desequilibrado.

El Nápoles vivirá otra semana como líder de la Serie A: los sureños tumbaron al Milán 2-1 tras un partido que hubiese podido tener un marcador mucho más desequilibrado y que los rossoneri, por poco, no revolucionaron en el descuento. Los azzurri dieron un recital durante la primera mitad, creciendo hasta dominar el enfrentamiento en los minutos antecedentes al descanso. Los de Montella, que volvió a elegir un prudente 3-5-2, lograron aguantar los ataques partenopei durante media hora, pero luego solo pudieron agarrarse a las paradas de Donnarumma, llegando al 45' sin haber jugado ni un balón en el área rival. Insigne, la gran 'victima' de Ventura en la Nazionale, estuvo imparable y abrió la lata en 34', recibiendo un pase vertical de Jorginho (otro del que el exseleccionador se acordó muy, muy tarde). El napolitano se le escapó a la zaga rossonera y se quedó solo ante el joven meta rival, que desvió su chut en la portería .

Fue un gol que en Nápoles recordarán durante mucho tiempo: al principio, el linier había señalado fuera de juego, pero el árbitro dejó acabar la jugada para luego consultarse con el VAR. Las conversaciones duraron un minuto, y al final el colegiado sí validó el gol, desatando la fiesta de los napolitanos, que por primera vez vivieron esta nueva manera de celebrar un tanto. El gol era legal y los milanisti ni protestaron.

La reanudación empezó muy mal para el Milán, que perdió su referencia ofensiva más importante, el español Suso, por un problema en la espalda. Los sureños siguieron apretando, pero su falta de puntería empezó a ser excesiva: cuando Mertens, en el 48', no aprovechó la enésima gran asistencia de Jorginho disparando en el cuerpo de Donnarumma con toda la portería a su disposición, los rossoneri empezaron a armarse de valor y acercarse a Reina. Durante veinte minutos el conjunto de Montella ocupó establemente la mitad de campo local, aunque sin conseguir nunca rematar a puerta. Y, en su peor momento, el Nápoles sentenció: Mertens recibió en la banda derecha y, tras haber perdido por un segundo el control del balón, sirvió con una suave vaselina al recién entrado Zielinski, que con un zurdazo hizo colar el balón entre las piernas de Donnarumma.

El enfrentamiento parecía haberse acabado allí, en el minuto 73', hasta que en el 92' Romagnoli se sacó de la chistera un zurdazo cruzado desde fuera del área que batió a Reina y armó un inesperado asalto final rossonero. Biglia, sin embargo, desperdició la última jugada con un incomprensible lanzamiento de falta que llegó en la única zona del área azzurra donde no había milanisti. Y allí, esta vez de verdad, se acabó el partido: para el Milán llegó la sexta derrota en 13 jornadas y la certeza que este año, para volver a la Champions, hará falta un milagro. El Nápoles, en cambio, suma ahora 35 puntos sobre 39 y refuerza, una vez más, su candidatura para el Scudetto: para seguir su estela, mañana Juve e Inter tendrán que derrotar a rivales complicados como Sampdoria y Atalanta.

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