ATLÉTICO-REAL MADRID

El punto flaco del Madrid es la portería: sin Keylor es peor

Keylor lanza un balón en un entrenamiento del Real Madrid.

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Partido de Keylor Navas con Costa Rica

Si hay un lugar donde el derbi madrileño se ha desequilibrado, es en las porterías. Con Oblak optando, si no lo es ya, a ser el mejor cancerbero del mundo en estos momentos, Zidane no podrá replicar con Keylor. “No sé cuándo estará con nosotros, pero cuando vuelva lo quiero al 150 por ciento”, decía en la previa el francés. La baja por lesión del tico la cubrirá Casilla, que viene de no estar precisamente acertado en Wembley. ¿Qué es lo que pierde el Madrid sin el costarricense?

 

Sin él, se encaja más…

Los números de goles encajados, en este momento, no necesitan extensas interpretaciones. Casilla concede un tanto por partido (siete dianas en siete partidos de este curso) mientras que Keylor baja ese promedio a 0,75 (nueve goles en 12 encuentros). El Madrid no está sufriendo una sangría, pero llama poderosamente la atención que haya recibido más goles en Liga (nueve) que el Leganés (8)…

 

…porque Casilla para menos

Otra estadística que se explica por sí misma. No es que parezca, por sensaciones, que Keylor está parando más que Casilla. Es que lo está haciendo. El porcentaje de paradas del costarricense (80,8%, cerca del 83% que ostenta Oblak) hace palidecer el del guardameta catalán, con apenas un 66,7%. El Atlético no es precisamente un torrente ofensivo, con sólo 16 goles en 11 jornadas de Liga, pero Simeone los rentabiliza al máximo. Para el Madrid es vital no verse por detrás en el marcador.

 

Los intangibles

Sea por su talento o por la intensa fe que profesa, Keylor tiene la capacidad de cambiar el destino de los partidos. Como aquella doble parada a Gameiro y Carrasco en las semifinales de la pasada Champions. El tico protegió el 1-0 y el Madrid acabó aplastando al Atlético. Su tramo final de la campaña pasada (Bayern, Sevilla, la final de Cardiff…) habla de que Keylor enchufado es un cancerbero que gana partidos. Y eso, en un derbi, es oro puro.

 

El parapenaltis

Oblak, menos en la final de Milán, está siendo un ogro desde los once metros. Ha parado seis de los diez que le han lanzado como colchonero. Keylor podía contrarrestarlo. Esta temporada ha detenido una de las dos penas máximas a las que se ha enfrentado. En total, ha salido victorioso en cuatro de los diecisiete penaltis que le han chutado como madridista, una cantidad bastante respetable.