MUNDIAL DE CLUBES

El próximo reto de Cristiano: marcar en el Mundial de Clubes

Tras la Undécima, la Eurocopa o el Balón de Oro, el Mundial de Clubes es su último reto de 2016. Es la única competición en la que no ha anotado como madridista: falló en 2014.

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Que Cristiano no ha ido a Japón de vacaciones lo saben los propios nipones, todo el madridismo e incluso el tegucigalpense medio: allá donde haya un título que levantar, suele estar él, con especial interés si tiene a tiro algún récord por batir o reto por superar. En el caso del Mundial de Clubes, coronar un 2016 de ensueño ganando su cuarto título y estrenándose como goleador madridista en el torneo que acredita al vencedor como el mejor equipo del universo.

En 2014, la falta de puntería penalizó las actuaciones del portugués en el Mundial de Clubes. San Lorenzo y Cruz Azul pueden presumir de haber escapado de su insaciabilidad, una circunstancia que no suele darse: a excepción del Mundial de Clubes, Cristiano ha visto puerta en todas las competiciones en las que intervino como madridista. En cambio, mejor le fue hace dos años a un Sergio Ramos al que el físico obligará a ausentarse esta vez. Sin el comodín del camero, la importancia del luso crece aún más pese a la ya sabida superioridad europea en estos casos.

Con el Manchester United sí mojó

Podría ayudarle a encontrar el camino del gol su primera experiencia en el Mundial de Clubes. Fue en 2009, con el Manchester United, también en una semifinal y también en el estadio de Yokohama, misma sede que acogerá el partido de este jueves. Entonces anotó el 0-2 en el 3-5 del United al Gamba Osaka.

2016: el año que, por sorpresa, encumbró más a Cristiano

A tenor de su gran desenlace, todavía por concretar en su totalidad, poco o nada ha influido lo mal que pintaba 2016 en sus primeros días para CR7. Sumido en una muy extraña crisis de fútbol y sensaciones, y reñido con un Rafa Benítez que le hacía sentirse ninguneado, la llegada de Zidane renovó sus ánimos y recuperó sus registros.

Esa resurrección a la francesa en el portugués simboliza hoy la meritoria labor de Zidane, que reconstruyó lo que iba pareciendo un solar. El equipo, con gran protagonismo de Cristiano, asustó al Barça con una inesperada remontada en LaLiga, alzó la Undécima, celebró la Supercopa de Europa tras tenerla perdida y se mantiene ahora, a ritmo de récord, liderísimo liguero. Eso, más la extra de Navidad: el cuarto Balón de Oro del 7. A veces, lo que mal empieza bien acaba.