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366 HISTORIAS DEL FÚTBOL MUNDIAL | 23 DE OCTUBRE

Poletti, Aguirre Suárez y Manera van a prisión (1969)

Poletti, Aguirre Suárez y Manera van a prisión (1969)

Estudiantes de la Plata había ganado el año anterior la Copa Intercontinental, como ya se ha dicho, aunque dejando un mal recuerdo por su agresiva actitud ante el Manchester United. Este año repetía, pues había vuelto a ganar la Copa Libertadores. El rival era el Milán, un gran equipo que en la final europea había barrido a un emergente Ajax en el que empezaba a despuntar Cruyff, por 4-1. El Milán tenía calidad y sabía manejar los partidos, como todos los equipos italianos. Así que no le asustaba mucho el Estudiantes, a pesar de su creciente fama y de ser el campeón vigente de la Intercontinental. El partido de ida se juega en Milán y ganan los locales por 3-0. Más tranquilidad para viajar a Argentina.

Y allí están, la noche del 22 de octubre. Empieza el partido con Estudiantes apretando, pero el Milán se protege con orden. Obligado a jugar para ganar sin ardides, Estudiantes no es tan fiero, aunque finge sufrir faltas a cada entrada del rival. En el minuto 30 Rivera marca otro gol para los italianos, más seguridad. Pero en un arreón de orgullo Estudiantes marca en el 43’ y el 44’, por medio de Conigliaro y Aguirre Suárez. El estadio se inflama. Y la segunda parte es una locura en la que Estudiantes pega y pega y el Milán aguanta como puede. El partido, vía satélite, se ve en casi todo el mundo, y los telespectadores de aquí, allá y acullá asistimos horrorizados a aquella violencia. El Milán lleva el partido hasta el final como puede, todos golpeados y doloridos, cojeando, heroicos. Al pitido final, el meta Poletti y Aguirre Suárez la toman con Combin, el nueve del Milán, un francoargentino al que derriban y pisotean en el suelo. Le dejan la cara tumefacta, irreconocible.

Juan Carlos Onganía, el dictador de turno, ha visto el partido y entiende que los jugadores de Estudiantes han avergonzado a la nación. La mañana del 23 ordena que tres de ellos sean ingresados en la prisión de Bariloche, muy al sur del país: Poletti, Aguirre Suárez y Manera, que se han distinguido en la violencia. Bilardo, uno de los cerebros del equipo, se desplazará a la puerta de la cárcel donde hará huelga de hambre durante unos días para pedir que salgan. (Bilardo era un tipo atrevido: cuando empezaba le quiso contratar San Lorenzo de Almagro, cuya estrella era por entonces Sanfilippo, y lo era hasta tal grado que al equipo se le llamó por esos años el «San Filippo de Almagro». Bueno, pues Bilardo, un principiante, no fichó porque no le querían pagar tanto como a Sanfilippo.)

Al final salieron. Aguirre Suárez fue suspendido de por vida en Argentina, lo que aprovechó el Granada para ficharle, y aquí hizo escuela. Estudiantes aún llegaría a su tercera Intercontinental consecutiva, ante el Feyenoord. Ya no jugaron Poletti, Aguirre Suárez y Manera. Ganó el Feyenoord y allí acabaron los años gloriosos del club de La Plata, cuyo juego fue tan antipático que puso en su contra a toda Argentina y a todo el mundo.

Sigue la narración del partido de Copa Libertadores entre: Botafogo-Estudiantes