366 HISTORIAS DEL FÚTBOL MUNDIAL | 24 DE SEPTIEMBRE

Una sardana gigante inaugura el Camp Nou (1957)

Una sardana gigante inaugura el Camp Nou (1957)

Al comienzo de la década de los cincuenta el Barça aún jugaba en el campo de Les Corts, inaugurado en 1922, el 20 de mayo, con victoria por 2-1 frente al Saint Mirren escocés. Era un buen campo y había experimentado mejoras, pero se quedaba pequeño frente al Bernabéu, que estaba ofreciéndole al Real Madrid oportunidad de unas recaudaciones mayores, y sobre todo se quedaba pequeño para la expectación que levantaba Kubala. Hacía falta un campo nuevo y a tal fin el Barça compró unos terrenos situados entre la Riera Blanca y la Maternidad, que los técnicos del ayuntamiento le sugirieron que cambiara por otros situados en la zona terminal de la Diagonal porque en esos estaba previsto que cruzara una calle. Pero el Barça no quiso, movió sus influencias y el alcalde, Antoni Maria Simarro i Puig, otorgó la consiguiente recalificación. Más adelante, en 1962, con el Camp Nou ya terminado, el siguiente alcalde barcelonés, Josep Maria de Porcioles, autorizaría la venta de los terrenos del viejo campo de Les Corts, lo que le haría alcanzar la consideración de socio de honor del club. Aun con eso, recursos de entidades de distinta índole retrasaron la venta de Les Corts, que solo fue posible por intervención directa de Torcuato Fernández-Miranda, quien consiguió un decreto del Consejo de Ministros, con fecha 23 de septiembre de 1965, celebrado en el Pazo de Meirás. El decreto lo firmaban Martínez y Sánchez-Arjona, y Franco. El Barça obtuvo por la venta de los terrenos del viejo estadio 205 millones de pesetas, y Torcuato Fernández-Miranda también fue nombrado socio de honor.

Pero estábamos en el Camp Nou. El proyecto les fue encargado a los arquitectos Francesc Mitjans i Miró (primo del presidente) y Josep Soteras Mauri. La obra la realizó la empresa INGAR y, como suele ocurrir, el presupuesto se fue disparando sobre la marcha, desde la inicial impresión optimista, que no alcanzaba los 100 millones. La primera piedra se puso el 28 de marzo de 1954, bajo la presidencia de Miró-Sans. La asistencia de aficionados es multitudinaria. El 28 de noviembre comienzan de verdad las obras, que durante su transcurso tienen continuas visitas de socios y aficionados. El nuevo estadio le costó al Barça 252 millones: 38 millones de los terrenos, 190 millones de la obra y el resto, gastos financieros. Lo cubrió con una cuota Procampo, con adelanto de abonos y con una emisión de obligaciones. Para más adelante quedaba, en reserva, la venta del viejo Les Corts, cuya compra fue una idea que durante algún tiempo manejó el Espanyol. El Barça despidió su viejo y querido campo el 28 de agosto, con un empate a dos frente al Racing de París.

Al fin, el día de la Mercé de 1957, se inaugura el Camp Nou. La fecha quedará fijada en todos los que acudieron como la más emotiva en su biografía barcelonista. Misa solemne por la mañana y por la tarde, entre otros actos, una sardana gigante, con cuatro círculos concéntricos. Tras los discursos de rigor (el acto lo preside José Solís Ruiz, ministro secretario del Movimiento, y Elola-Olaso, delegado nacional de Educación Física y Deportes), el Barça juega contra el Varsovia, ante 93 053 espectadores. No eran los 150 000 que se había pretendido en la primera idea, pero sí duplicaba la capacidad de Les Corts. Al campo saltan, en esa jornada inaugural, Ramallets; Olivella, Brugué, Segarra; Vergés, Gensana; Basora, Villaverde, Eulogio Martínez, Kubala y Evaristo. Luego entrarían también Gracia, Flotats, Bosch, Ribelles, Hermes González, Tejada y Sampedro. Ganó el Barça 4-2. El primer gol lo marcó Eulogio Martínez, en el minuto 11. Los otros, Tejada, Sampedro y Evaristo, ya en la segunda mitad.