366 HISTORIAS DEL FÚTBOL MUNDIAL | 28 DE AGOSTO

Fallece Antonio Puerta tras 60 horas de agonía (2007)

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Fallece Antonio Puerta tras 60 horas de agonía (2007)
MORENATTI DIARIO AS

El 25 de agosto empezó la liga y el partido del Sánchez Pizjuán se televisó en directo. Un partido más, en principio, si bien uno de los contendientes, el que ponía el campo, era el equipo del momento, el Sevilla, que había ganado la Copa, la Copa de la UEFA y la Supercopa de España. Tenía pendiente el compromiso de la Supercopa de Europa, con el Milán, nada menos. Enfrente, el Getafe, justo el equipo ante el que había ganado la final de Copa. Pero se presentaba como un partido de liga más, de esos destinados a quedar en el olvido. El Getafe se adelantó pronto. En eso, a la media hora de juego, Puerta, lateral izquierdo del Sevilla, se tambalea y se cae. Se levanta y se vuelve a caer, mareado. El entrenador decide sustituirle por Duda. El partido sigue y el Sevilla le da la vuelta hasta el 4-1. Pero el público se va contento a medias. ¿Qué le ha pasado a Puerta? Puerta era el lateral izquierdo. Salía de la cantera, había llegado a asomarse a la selección, era un jugador muy querido. Un golazo suyo, ante el Schalke, había metido al Sevilla en la final de la Copa de la UEFA, la primera final europea de su historia. ¿Qué le habría ocurrido?

Ahora se sabe que ha tenido algún episodio así en entrenamientos y que se ha recuperado, pero esta vez le cuesta más recobrarse. Se extiende cierto secretismo. De repente trasciende que está en coma y la situación se torna dramática, más cuando se sabe que su novia está esperando un hijo para dentro de tres meses. El Sevilla viaja para jugar un amistoso en Grecia, pero viaja con el corazón encogido, porque uno de ellos no está con el grupo, está en la UCI con ventilación asistida y los peores presagios.

Al fin, a las 14.30 del día 28, tras sesenta horas en coma, Puerta muere en el centro Virgen del Rocío de la capital sevillana, en el que se encuentra desde la noche del partido, y que se encuentra literalmente cercado por periodistas de todos los medios. En un hotel de Atenas sus compañeros lloran y preparan el viaje de vuelta. El amistoso programado fue suspendido, por supuesto. En Sevilla se recuerda el lejanísimo caso de Pedro Berruezo, jugador del club muerto en parecidas circunstancias muchos años antes (1973) en el campo del Pontevedra, Pasarón, mientras disputaba un partido. La causa médica es «una displasia arritmogénica del ventrículo derecho» que habría provocado «un fracaso multiorgánico». Aunque hay quien le busca las revueltas, es un caso más de lo que los médicos siguen llamando «muerte súbita», mucho más frecuente de lo que tendemos a creer: la primera causa de muerte en el mundo, por delante de los accidentes de tráfico. Hay mecanismos del corazón que aún no sabemos prevenir ni curar, a los que la ciencia no alcanza. Lo que le sucedió a Puerta les suele ocurrir con alguna frecuencia a otros menos famosos o aun a alguno que también lo es, como el españolista Jarque, fallecido en el verano de 2009 en Italia, en el hotel de concentración, y estando en perfecto reposo. Y la misma causa ha obligado al madridista De la Red, uno de los campeones de la Eurocopa de Viena, a dejar el fútbol tras sufrir un síncope parecido en un partido de Copa en Irún. Y ahora afecta a Sergio Sánchez, también jugador del Sevilla.

El entierro fue un acto de duelo sincero en el que participa toda Sevilla. Por primera vez desde el caso Antúnez (véase el día 25 de enero) los béticos abrazan a los sevillistas y sienten como propio el dolor de sus rivales. El Milán, contra el que el Sevilla ha de jugar la Supercopa a los dos días, envía una representación y tiene una conducta señorial. El primer partido tras el entierro es precisamente la Supercopa, en Mónaco. Los dos equipos salen con camisetas de recuerdo a Puerta. Ganará el Milán, pero a nadie le importa perder ese partido. Lo que importa es haber perdido a Puerta.