366 HISTORIAS DEL FÚTBOL MUNDIAL | 6 DE AGOSTO

Sunyol muere fusilado en el Alto del León (1936)

La muerte de Josep Sunyol es una de las bases sobre las que el Barcelona monta su leyenda de víctima del franquismo. Josep Sunyol i Garriga, diputado por Esquerra Republicana de Cataluña, fue fusilado por tropas rebeldes en el entonces llamado Alto del León, luego rebautizado como Alto de los Leones en honor precisamente a las tropas franquistas que rechazaron allí un contraataque de la República. Los mismos que fusilaron a Josep Sunyol tal día como hoy en el primer verano de la Guerra Civil.

Pero Sunyol ya no era presidente del Barça en esos momentos. Había dimitido el 10 de julio, según puede leerse en la edición del Mundo Deportivo de Barcelona del día siguiente, donde Sunyol explica sus razones. Para primeros de agosto estaba en Madrid, hacia donde se acercaba el frente. Las tropas traídas por Franco desde África subían por Extremadura, por la ruta de la Plata con ánimo de, al llegar a Talavera, girar hacia la capital. Desde el norte, las tropas de Mola tenían tomada la carretera de La Coruña, por la que descendían a su vez hacia la capital. Una noticia falsa publicada en el periódico la mañana del día 6 fue fatal para Sunyol. Según la misma, las tropas del llamado batallón Maciá-Companys habrían, en un contraataque, obligado a retirarse a las fuerzas rebeldes y habrían ocupado el Alto del León. (Noticias falsas de este tipo son muy frecuentes en todas las guerras con el fin de mejorar la moral de la retaguardia y de las tropas de otros escenarios de operaciones.) Sunyol cogió a su chófer y 50.000 pesetas para las tropas y marchó hacia allá. Al pasar las últimas posiciones republicanas no atendió a las señales que le avisaban de que se detuviera, y siguió hacia arriba, convencido de que el puerto completo estaba despejado. Cuando descendió del coche oficial en el kilómetro 51 de la carretera de La Coruña, dando vivas a Cataluña y a la República, se encontró entre falangistas, que lo fusilaron, tras identificarle, sin más. Por republicano y por diputado de Esquerra Republicana, pero por nada que tuviera que ver con el Barça.

Un crimen desgraciado en una guerra desgraciada, pero sin ninguna relación con el fútbol ni con el Barça, como se trata de insistir con demasiada frecuencia. En alguna historia reciente del Barcelona se ha llegado a escribir que el dinero que llevaba Sunyol era para fichar a Lángara, nada menos. Según eso, Sunyol estaría viajando con la pretensión de cruzar cuatro veces el frente a la ida y otras cuatro a la vuelta (Oviedo, a cuyo equipo pertenecía Lángara, era ciudad franquista, bajo el mando del general Aranda, sitiada por fuerzas republicanas), y la de hacer cientos de kilómetros por zona nacional, con la pretensión de fichar al jugador y regresar con él.