Calcio in costume (1930)

En Florencia se practicaba, desde el siglo XVI hasta mediados del XVIII, un juego algo brutal que enfrentaba a cuatro barrios de la ciudad, y que se llamaba el calcio. Más parecido al rugby de hoy que al fútbol, pero casi carente de otras reglas que no fuera llevar la pelota y meterla al fondo del campo contrario, en una curiosa portería, tan ancha como esa línea de fondo, y de medio metro de alta, a una altura de un metro del suelo. Era un jolgorio en la ciudad, aunque acabó con frecuencia con heridos y hasta con fallecimientos, y desde luego dio muy frecuentemente motivo a peleas. El más célebre de todos se jugó el 17 de febrero de 1537, cuando el saco de Roma. Las tropas del emperador Carlos V sitiaron la ciudad y en esta, para hacer ver que se sentían seguros y no tenían miedo, organizaron un partido, con tono de burla a los sitiadores. Era, sin duda, un resto del viejo harpastum que utilizaban las legiones romanas para entrenarse y del que posiblemente también procedían los partidos masivos entre pueblos de la Edad Media de Inglaterra, de los que acabó por salir el fútbol.
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De la existencia del calcio, olvidado en Italia, quedaba constancia en Inglaterra por una carta del conde de Aberdale al rey Carlos II, en la que le describía ese juego de pelota que había visto en Florencia, y que le llamó la atención por la proximidad con el juego rural inglés. Explicaba que tenía lugar en la Piazza della Signoria de Florencia, en determinadas fechas festivas. Hay también registro de un partido, organizado a su regreso, entre los criados del conde y los del rey, que ganaron los del conde. El asunto quedó olvidado hasta que, ya en tiempos de Mussolini, alguien de la Embajada italiana lo conoció y le fue con el cuento al Duce.
A Mussolini le pareció de perlas añadir el invento del fútbol a la larga lista de grandes realizaciones de su régimen fascista y decidió que se jugaran los partidos del calcio en Florencia. Estábamos, además, en vísperas del Mundial de 1934, en Italia, que se adjudicaría la selección de este país. En 1930 se volvió a jugar el calcio florentino en la Piazza della Signoria, el día de San Juan (San Giovanni), patrón de la ciudad. De acuerdo a como se hacía en tiempos pasados, en el torneo participan cuatro equipos, que corresponden a otros tantos barrios antiguos de la ciudad: Santa Croce (azul), Santa Maria Novella (rojo), Santo Spirito (blanco) y San Giovanni (verde). Utilizan ropa de la época de los Médicis (de ahí lo de in costume) y los partidos constituyen ahora uno más de los atractivos turísticos de la ciudad, al estilo de la carrera del Palio en Siena. Siguen teniendo una gran brutalidad, porque no hay más regla que tirar para adelante a costa de lo que sea. Se puede agarrar, empujar y hasta golpear. Aunque se patea para alejar el balón, se puede jugar con las manos, y de hecho los tantos se suelen conseguir así. Los cánticos son ofensivos: «Azzurro, azzurro, vai a fan culo», o «San Giovanne, San Giovanne, figli della putane».




