EUROCOPA 2016

Gales debuta en la Euro con el modelo de la Chequia de 1996

Reto para Gales, Irlanda del Norte, Albania, Eslovaquia e Islandia: ninguna selección ha logrado después derribar el muro de la fase de grupos.

Gareth Bale, Edwards, Collins, Gales.
FERNANDO ZUERAS DIARIO AS

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Gales, Irlanda del Norte, Albania, Eslovaquia e Islandia se citan con la historia en Francia. Las cuatro selecciones no solo participan por primera vez en una Eurocopa sino que intentarán superar la fase de grupos, un muro que no logró derribar ninguna de las seis selecciones debutantes en las últimas cuatro Eurocopas.

El sueño del póker de principiantes es seguir los pasos de la República Checa, que alcanzó la final en Inglaterra 1996, precisamente la última Eurocopa en la que hubo un ampliación de participantes: de ocho a dieciséis equipos. Ello permitió el debut de seis selecciones. Además de la citada Chequia, Croacia logró llegar a cuartos de final. El resto, como las seis sucesoras, vieron cerrado su camino en la fase de grupos.

Así les fue a las 12 selecciones que debutaron en las últimas cinco Eurocopas:

Ucrania (2012, fase de grupos)

La coanfitriona de la pasada Eurocopa es el último ejemplo del muro que la fase de grupos ha supuesto en los últimos años para las selecciones debutantes en el torneo continental de selecciones. En un grupo con Inglaterra y Francia, sus opciones pasaban por ganar a Suecia, como así hizo (2-1) en su primer partido de grupos, pero las derrotas ante galos (0-2) e ingleses (1-0) pusieron punto y final a su debut.

Austria y Polonia (2008, fase de grupos)

Austriacos, coorganizadores del torneo, y Polonia se vieron las caras en el grupo B de la primera fase. Empataron (1-1) en el encuentro que enfrentó a ambas en la segunda jornada, y ninguna fue capaz de plantar cara a Croacia y Alemana, sus otras rivales.

Letonia (2004)

El país menos poblado en participar en una Eurocopa hasta el momento —Irlanda del Norte e Islandia la superarán en esta edición— logró en Oporto un meritorio empate (0-0) ante la decepcionante Alemania. Fue su único punto en una fase de grupos en la que comenzó marcando a la República Checa. A día de hoy, ese gol aún concede a Verpakovskis el honor de ser el único goleador de la selección báltica en una fase final. Letonia se había clasificado tras tumbar a Turquía en la repesca.

Noruega y Eslovenia (2000)

Las dos debutantes en Bélgica y Holanda le cayeron a España como rivales en la fase de grupos. Los noruegos estuvieron a punto de apear a los de Camacho. En el recuerdo de la afición española está aquella cantada de Molina que permitió a Iversen marcar el gol de la victoria (0-1) en un primer partido que arbitró el egipcio Gamal Al Ghandour. En la última jornada, los nórdicos estuvieron clasificados para cuartos hasta el minuto 95', cuando Alfonso culminó para España una remontada (3-4) in extremis (se había llegado con 3-2 al final del tiempo reglamentario) ante Yugoslavia.

Por su parte, la participación de la Eslovenia de Zahovic comenzó ilusionante. En el primer partido ganaban 0-3 a Yugoslavia en el 53', pero los plavi acabaron empatando (3-3) y Eslovenia se despidió de la Eurocopa con otro empate (0-0) ante Noruega.

Sólo el gol de oro impidió la gesta de la República Checa (1996)

La ampliación en 1996 del cuadro de participantes de 8 a 16 equipos permitió el debut de seis selecciones en Inglaterra. El camino de Bulgaria —que venía de ser semifinalista en el Mundial de Estados Unidos—, Ruisa, Suiza y Turquía finalizó en la fase de grupos y la Croacia de Suker —que en la fase de clasificación quedó primera de su grupo por delante de Italia— cayó en cuartos de final ante Alemania.

Pero la gran sorpresa de la Eurocopa de 1996 fue la República Checa. Apenas dos años después de la división de Checoslovaquia, la joven selección avisó de lo que era capaz en la fase de clasificación, cuando mandó a Holanda a la repesca. Ya en Inglaterra, ganó a Italia (2-1) en la segunda jornada con goles de Nedved y Bejbl y, con el empate de Smicer en el 93' ante Rusia en la última jornada, eliminó contra todo pronosticó a los transalpinos, vigentes subcampeones del mundo. En cuartos eliminaron a Portugal y en semifinales a Francia en la tanda de penaltis. Un gol de oro de Bierhoff en el 94' de la final privó a los checos del sueño que en Francia persiguen las cuatro selecciones noveles.