1x1 del Barça: Messi no tuvo suerte y Neymar no dio la cara
El Barça volvió a caer por su fata de gol, por Diego Alves y por su pasividad en defensa. Bravo, Rakitic y el brasileño, lo peor de un Barça que mereció más.


Bravo: Está claramente en el peor momento de la temporada. Pudo hacer más en los goles encajados. Sobre todo en el primero, por mucho que le despistase Rakitic. Su mejor acción fue en el 25’: un saque espectacular en largo casi acaba en gol de Messi. Ha dejado de ser decisivo en el tramo más crucial de la temporada.
Sergi Roberto: Cumplidor. Sin mejorar a Alves. Por su banda llegó el primer gol. Le costó mucho parar a André Gomes y Parejo cuando cayeron a banda. En ataque se sintió más cómodo, aunque pudo acabar varias jugadas con más éxito de no haber errado en los controles. Al menos es el que mejor tono físico muestra.
Piqué: Condicionado con una tarjeta en la primera media hora. Se la jugó, ya que en un ataque arriesgó la roja por impotencia por su ímpetu de marcar. Estuvo genial al corte. En la salida del balón empezó poco fino pero se fue agrandando. Sufrió más en los balones a la espalda. Tiró de amor propio en el segundo tiempo como nadie y falló el empate en el 89’. Baja en Riazor por tarjetas.
Mascherano: Volvió a darlo todo, como siempre, pero estuvo algo descoordinado con Piqué a la hora de cerrar espacios en el primer tiempo y de buscar la anticipación. Intentaron defender demasiado con la mirada y así, sufrieron con los balones a la espalda. El Valencia desarboló a ambos con un par de ataques buenos. Después, se mostró infranqueable. Se impuso siempre.
Alba: Está lejos de su mejor estado de forma. Aun así, tuvo buenas acciones en ataque. En la mejor del primer tiempo casi conecta con Luis Suárez con 0-0. En el segundo regaló el 1-2 a Messi con una subida sensacional y un pase medido atrás. Le condenó la floja aportación de Neymar tanto en ataque como en defensa.
Busquets: Nunca le hizo falta ser el más rápido ni el mejor físicamente, pero tiene menos fuerza que hace un mes y lo paga. Se nota en la presión del Barça que siempre lanza él. Aun así, su inteligencia tapa cualquier carencia. De los tres del centro del campo fue el más regular. Cortó balones providenciales y siempre la jugó con mucho sentido. Echó de menos al gran Rakitic.
Rakitic: El más flojo de todos junto a Neymar. Le cuesta llegar al área, tiene que dar tres pescozones al balón para jugarlo y no roba ni la mitad que antes. Reaccionó tarde para tapar en el primer gol del Valencia, que se marcó en propia puerta. Tuvo una gran ocasión en el 75’ pero Diego Alves sacó otra mano salvadora. Ha perdido el vigor y la frescura que tenía.
Iniesta: Lo intentó de todas las maneras posibles. Fue vertical, encaró y encontró buenos espacios a la espalda de la defensa. De nuevo le faltó, como al Barça en general, probar más veces con lanzamientos desde la frontal. Al jugar escorado a la izquierda fue otro de los que fueron penalizados por el pésimo partido de Neymar. No le encontró en desmarques de ruptura.
Messi: Gran partido y poco premio. Tuvo tres ocasiones claras de gol. Le faltó suerte y le sobró Diego Alves. El portero del Valencia le frenó en el 7’, el 24’ y el 39’. La quiso más que en los últimos tres partidos, encaró y buscó la portería. Dio una lección de pases al espacio. Sin embargo, el acierto en la finalización sigue siendo el mismo. Marcó en el 63’, pero no estuvo fino a balón parado ni con sus habituales roscas desde la frontal.
Suárez: Peleón y ambicioso, originó grandes jugadas individuales de la nada, pero estuvo poco efectivo de cara a portería. Tuvo dos oportunidades bastante claras que él no suele fallar. Primero, tras un gran pase de Alba. Y después, en un córner, cuando sólo tenía que machacar en la línea y lo que hizo fue despejar. Ha perdido punch.
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Neymar: A su bola. Nunca jugó a lo que el resto de su equipo. Perdió la poca energía que le queda tras su regreso de Brasil con piques absurdos y roullettes ineficaces. Le faltó encarar más a Barragán, al que no supo castigar con una tarjeta amarilla, pero como no estaba centrado en el partido ni se dio cuenta. En el primer tiempo tuvo un mano a mano con Alves. A su vaselina le faltó vuelo. Después tuvo otra en el 83’. Se fue del campo enfadando a rivales y compañeros.
Luis Enrique: Tajante con las salidas de tono de Alves (suplente), dentro y fuera del campo, pese a haberle respaldado en público. Poco resolutivo a la hora de mejorar el equipo con Rakitic en baja forma. Sin ninguna aportación mágica, como la de cambiar de banda a Neymar para mejorar su rendimiento. No hizo calentar a nadie pese a las posibilidades de que el cansancio repercutiera al final en alguna lesión inesperada. En todo lo demás, ritmo, tensión, hambre y forma de atacar a una muralla, estuvo al nivel de casi siempre: perfecto. El Barça, no tuvo nada de suerte. Si el resultado hubiera sido otro, con el mismo juego, el técnico hubiera salido respaldado por haber sido capaz de devolver el buen juego.



