Arrate y Belauste en un Madrid-Atlético (1924)

Este fue un derbi madrileño singular que refleja hasta qué punto alcanzó importancia la gesta de la selección española en Amberes, de donde regresó con la plata. Madrid y Atlético se enfrentaron en homenaje a Arrate cuando este se retiró. Arrate, donostiarra, había sido uno de los «furiosos» de Amberes. Amateur puro, trabajaba como mecánico conductor de una grúa en el puerto de San Sebastián, empleo que mantuvo hasta su jubilación. Había nacido en 1893 y decidió dejar el fútbol cuando tenía treinta y un años. Los dos equipos madrileños se pusieron de acuerdo en organizarle un homenaje, al que también acudió otro de los «furiosos» de Amberes, José María Belauste (Belausteguigoitia era su apellido completo), el gigantón bilbaíno. Medía 1,95 y pesaba 95 kilos, cosa excepcional en una época en la que la talla media era sensiblemente menor que la de ahora. Belauste había sido el de «A mí, Sabino, que los arrollo», grito sagrado del fútbol español para muchos años (véase el día 1 de septiembre). Estaba próximo a retirarse, pues tenía cuatro años más que Arrate. Había jugado una temporada con el Atlético de Madrid, cuando este club era aún una sucursal del de Bilbao. (El Atlético alcanzó su autonomía absoluta a partir de 1923, poco antes de este partido.) Belauste fue el primer capitán de la selección española, que se formó precisamente para los JJ OO de Amberes. Su fuerte personalidad hizo que se le designara para esa función. En el primer partido al que faltó, el que ejerció de capitán fue justamente Arrate.
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El partido se jugó a las tres y media de la tarde en el viejo campo del Racing de Madrid, situado en el paseo General Martínez Campos, frente al convento de las Esclavas, donde hoy se encuentra el teatro Amaya. El lleno fue total y al partido acudió también René Petit, que había jugado en el Madrid, y que para entonces militaba en el fútbol francés. Fue la última vez que jugó con el Madrid, donde fue un verdadero ídolo, y cuyo recuerdo perduró mucho tiempo. Hijo de un ingeniero francés, había nacido en Dax, pero se había criado en Irún. Jugó solo dos temporadas en el Madrid, entre 1916 y 1918, para luego regresar a Irún, pero Bernabéu siempre le tuvo por uno de los grandes jugadores de la historia del fútbol. «Los dos mejores jugadores que ha tenido el Madrid han sido René Petit y Alfredo Di Stéfano», solía decir. Jugó en Amberes con Francia. Aunque consiguió nacionalizarse español en 1927 e intentó jugar con la selección española (completó su carrera en el Real Unión de Irún, en el que se retiró con treinta y seis años), nunca lo consiguió. Ingeniero de caminos, vivió en Irún hasta su muerte, apartado del fútbol.
Por los blancos jugaron: Martínez, Escobal, Arrate; Mejía, René Petit, Méndez Vigo; Muñagorri, Bernabéu, Monjardín, Pérez y Del Campo. Por el Atlético jugaron: Barroso, Pololo, Alfonso Olaso; Burdiel, Belauste, Olarreaga; Suárez, Tuduri, Triana, Ortiz y Luis Olaso. El partido resultó un gran espectáculo, de los que dejan conversación para muchos días. El Atlético dominó la primera parte, y llegó al descanso con 2-0, goles de Tuduri y Luis Olaso. Este había recuperado para el partido su puesto de extremo izquierda, que durante el campeonato regional había ocupado Amann, y estuvo cumbre. En la segunda mitad el Madrid dio la vuelta al marcador, con un gran tiro libre de René Petit y sendos remates de Monjardín y Del Campo. Finalmente, Monchín Triana consiguió el empate a tres.




