CARLOS BAUTE

“Zidane tiene que demostrar que es un genio como profesor”

En Las Estaciones de Juan el venezolano Carlos Baute, boxeador aficionado y todo un madridista, suspira por Zidane con la guardia alta y encajando solamente lo justo.

—Empecemos en alto, ¿usted por qué es del Madrid?

—Por muchas cosas, principalmente por mi abuelo y mi padre, que me inspiraron el amor por ese equipo, es mi herencia y lo que se respiraba en mi casa, en Venezuela. Cuando llegué a Madrid era la época de los galácticos y quedé asombrado porque estaba seguro de que no había mejor fútbol en todo el mundo. Tener la oportunidad de ver a Ronaldo, Figo, Roberto Carlos, Zidane, fue todo un privilegio y un inmenso placer.

—Tuvo ocasión de conocerles personalmente, ¿quién le impresionó más?

—Ronaldo era un fuera de serie, y no sólo por sus virtudes como futbolista. Era un fenómeno como persona y… un cachondo mental. No puedo comentar los momentos que viví con él porque hay cosas que no se pueden decir, entiéndame. Otro muy grande era Roberto Carlos, ¡sus piernas, madre mía! Era todo un atleta, no he visto nada igual en mi vida.

—¿Y lo de Ronaldo, de verdad, es tan inconfesable?

—Viví cosas con él extraordinarias que no puedo contar, fue al final de su carrera en el Real Madrid. Era un tremendo futbolista que ya estaba en declive porque la edad no perdona, pero, además, era un genio como animador de fiestas. Uff, mejor dejarlo.

—Por ahí andaba Zidane con su estilo incomparable.

—Zidane era un jugador asombroso. Una elegancia suprema, similar a lo que es Roger Federer en el tenis. Me encantaba ver jugar a Zidane.

—¿Y ahora cómo le ve entrenando al Real Madrid?

—Le admiro tanto que confío mucho en él como entrenador porque sabe muchos conceptos que a otros se les escapan. Hombre, no es lo mismo jugar que entrenar a un equipo como el Madrid. Puedes tener grandes cualidades como jugador y luego, a la hora de dirigir, no llegar a tanto. No sé, Paco de Lucía era un genio tocando la guitarra pero, a lo mejor, no reunía las condiciones para ser un buen profesor. Pero, bueno, creo que todos los jugadores del Real Madrid deben sentir un profundo respeto por Zidane, y eso es importante.

—¿Cómo ha vivido estos tiempos convulsos del Madrid?

—Han pasado muchas cosas desde que vino Mourinho al Real Madrid. Creo que el portugués marcó un camino peligroso en el equipo y el presidente se dejó guiar por él. Era como el diablo en la sombra. Pero se dicen muchas cosas que quizá no respondan a la realidad del asunto. Vino Ancelotti y se fue, luego Rafa Benítez, no sé. Aunque parece claro que la salida de Benítez ha tenido mucho que ver por su falta de conexión con el vestuario.

—¿Cree que James volverá a alzar el vuelo?

—James debería pensar en ello y recuperar su forma de futbolista, algo ocurre y es grave, teniendo en cuenta que es un gran jugador. Los más preocupados deben ser los colombianos. Hay que pensar que en países como Colombia y Costa Rica, James y Keylor Navas son grandes símbolos. Que estos jugadores estén en el Real Madrid para sus paisanos es algo extraordinario, un sueño. Y al bajar su rendimiento James corre un gran peligro porque le pueden reventar la cabeza al muchacho por toda la presión que va a tener. Ojalá que no ocurra y se ponga pronto las pilas.

—¿Desde que Shakira está con Piqué, la ve con otros ojos?

—Sí, ( ), bueno yo he tenido buena relación con Shakira y hemos trabajado juntos en la factoría de Emilio Estefan, sin problemas, pero me molesta mucho la actitud de Piqué y sus declaraciones. Yo detesto el separatismo y creo, desde mi respeto a todas las opciones, que España necesita a Barcelona y a Cataluña y Cataluña necesita a España. Además, si en el Barça son tan independentistas no sé qué hacen jugando la Liga española, que se salgan y jueguen su propio torneo.

—¿Quiénes ligan más los futbolistas o los cantantes guaperas como usted?

—Es muy difícil no ligar siendo futbolista, joven, y superforrado. En el caso de los cantantes es muy distinto, ahí entra el fenómeno fan, el hombre o la mujer al que, además, le arrastra lo que haces, en este caso, la música. Pero, qué voy a decir, creo que unos y otros ligamos mucho, sí.

—Venezuela no es una potencia futbolera pero usted se crió con Gio Savarese, una vieja gloria del fútbol de su país y el último entrenador que ha tenido el exmadridista Raúl.

—Sí, éramos vecinos en Caracas, con ocho años jugábamos juntos con Gio y con su hermano Hugo. Eran excelentes futbolistas, sobre todo comparándolos con el resto de chicos que jugábamos con ellos. En Venezuela hay más afición al béisbol aunque las cosas empiezan a cambiar. Savarese llegó a jugar en Italia y esta temporada ha tenido el honor de ser el último entrenador de Raúl en el New York Cosmos, con el que ganó la liga.

—Usted al béisbol le dio poco.

—A mí me gustaba más el fútbol, pero siendo niño practicaba varios deportes. Estaba federado en natación y, además del fútbol, jugaba al ping pong y al baloncesto.

—El Atlético de Madrid es el líder de la Liga, ¿aguantará el tirón?

—Me alegra mucho que el Atleti sea el líder. Ya está bien que la Liga fuera sólo del Barça o el Madrid, me parecía muy aburrido. Que gane el Valencia, el Sevilla, o el Atleti, también. No sé si el Atleti resistirá ahí arriba, pero se merece estar en lo más alto.

—¿Aparte de los madridistas, a qué otros jugadores admira?

—Lo tengo claro, qué le vamos a hacer, Messi es impresionante, me parece del más allá. Cristiano es espectacular, pero Messi está en otra dimensión parecida a la de Maradona. Y le felicito por su quinto Balón de Oro.

—Entre grabaciones de discos y giras tiene tiempo para jugar al fútbol y para boxear.

—Sí, juego al fútbol todos los lunes, fútbol 7 y fútbol sala, y también boxeo en el gimnasio de Pepe Valenciano, me doy unas buenas palizas. Peleo a menudo, aunque con el casco puesto y he visto muchos pajaritos por los golpes que me han atizado. No te dejan marca los golpes, pero sientes mucho la leña que te dan. Hombre, no nos pegamos al cien por cien y, además, ejem, a mí me cuidan un poco, por mi profesión y todo eso. Los combates los hacemos los jueves y los sábados, aunque no aguanto más de cinco rounds porque el corazón se me sale. Me encanta el boxeo y Valenciano es un excelente preparador.

—¿Cuándo le dio por cantar?

—Las cosas van sucediendo. Mi tío tenía un grupo de música, aunque no eran profesionales, era un gran percusionista y algo me llegaba a mí de eso. Pero quien más me influyó fue mi madre porque cantaba muy hermoso y en mi casa se escuchaba mucha música en la radio, la televisión casi no se encendía, y yo me sabía muchas canciones. Tenía yo ocho añitos cuando un día mi mamá me llevó a una audición de un programa similar a La Voz kids y canté una canción de Enrique y Ana, una que decía algo así como: “En un bosque de la china la chinita se perdió, como yo andaba perdido nos encontramos los dos…” Y fui pasando rondas hasta llegar a la semifinal y…. ahí me quedé. Más tarde, con 13 años, me presenté a una audición que hacían Los Chamos, un grupo muy famoso en Venezuela, como Parchís en España, más o menos. Canté una canción de Luis Miguel y me ficharon y ya me convertí en cantante profesional y hasta ahora.

—¿Cómo fue su desembarco en España?

—Después de dejar Los Chamos, que era un grupo infantil, estuve dos años sin cantar hasta que me fichó una multinacional y uno de los discos que grabé llegó a España y Paco Herrera, que era director de Cadena Dial, se fijó en mí y me promocionó, y me trajeron a España.

—Aparte de músico es usted todo un youtuber, triunfa en las redes con su canal ‘El mundo de Baute’, no perdona una.

—Me lo paso muy bien con ese canal de Youtube. Es un espacio en el que comento cosas de la vida cotidiana desde mi cama. No se pierdan el capítulo de los borrachos o el de las suegras, y luego me cuentan.

—¿Dónde tiene más éxito en Venezuela o en España?

—Son situaciones distintas, porque yo me he manifestado públicamente en contra del régimen de Maduro y algunos medios de Venezuela han intentado silenciarme, pero, aún así, el tema Perdimos el control ha arrasado en mi país.

—Aquí en España no tiene reparos en decir que vota al PP, ¿cómo ve la situación tras las elecciones?

—Es un tiempo nuevo que hay que saber gestionar. Yo voto al PP porque creo que España venía de una situación muy difícil y el gobierno de Rajoy la ha enderezado. Es una realidad que la economía se está activando, hay menos paro y hay que seguir en esa línea de mejora. Démosles una oportunidad más, y si lo hace mal, fuera, que entren otros.

—¿Cómo vivió el asunto de las relaciones de Podemos con el gobierno de Nicolás Maduro?

—Me asusté mucho porque no podía entender que gente de ese partido pudiera colaborar asesorando al gobierno de Maduro. No lo entendía, y me eché para atrás. Sé de lo que hablo porque soy venezolano, no es una broma. Si aquí estamos luchando y arreglando el asunto de la corrupción, en Venezuela eso es una lacra, una locura impresentable.

—¿Llegó a imponer Nicolás Maduro el chándal como traje oficial del país?

—Casi, es increíble pero es así. No es posible que un señor que representa a todo un país vaya en chándal todo el día, es alucinante. Pero no solo él, la cosa ha calado también en los políticos de la oposición, que van todos en chándal. Es una epidemia, no entiendo que tengan que llevar esa prenda en actos públicos y, además, con los colores de la bandera, como si el resto fuéramos de otro país.

—¿Cambiaría ser estrella de la música por ser un crack del Real Madrid?

—No, para nada. Creo que es más divertido ser cantante. El fútbol profesional es muy sacrificado, estás sometido a una presión tremenda y luego terminas con muchos achaques. No cambiaría jamás mi carrera.