Maldición del lateral derecho: ocho ‘planes’ en siete días
Mario y sus suplentes, lesionados. Ante el Madrid se espera que Rukavina deje atrás sus molestias tras haber reaparecido en Europa y sea titular. Aunque no se descarta a a Bailly.


Nada más llegar a Vila-real en enero de 2013, Marcelino tenía dudas con Mario. No le gustaba demasiado. De hecho, puso como titular a Javi Venta en su nefasto debut ante el Castilla (5-0). Una semana después, tras ver trabajar al jugador al que había señalado mentalmente (y con la crítica azotando), se dio otra oportunidad, acabó reconociendo que estaba equivocado y pronto aseguró que Mario era imprescindible. Pero nunca iba a imaginar que tanto. Ahora, al estar un mes lesionado por una rotura en el abductor (se ha perdido sólo cinco partidos de Liga en dos temporadas), Marcelino no sabe vivir sin un jugador al que ha perfeccionado hasta hacerlo internacional. Sobre todo, porque ha brotado un gafe en su lateral derecho. Como si nadie quisiera hacerse con su puesto. Mario cayó el pasado 29 de noviembre en Getafe (imagen) y desde ese día le sustituyeron siete jugadores en una semana. Un gafe en toda regla que hoy aún tiene consecuencias.
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En el Coliseum, Rukavina ya fue el encargado de sustituir a Mario en el 55’, pero acabó tocado. A los cuatro días llegó la Copa en Huesca, así que Marcelino, al no tener al serbio disponible, decidió no hacer experimentos para proteger a los defensas que le quedaban en pie y tiró de la cantera en busca de un especialista. Primero miró al filial (Segunda B), donde Felipe Alfonso, el titular, sufrió una rotura del cruzado, y el suplente, Edgar, causó baja con una fractura en el dedo de un pie. El técnico, perplejo, tuvo que asomarse al equipo de Tercera, donde encontró a un chaval de 18 años con muy buena pinta conocido por Miguelón. Éste debutó en El Alcoraz, no estuvo fino (como todos, 3-2) y ha desaparecido de la lista tras darle las gracias. Por ello, en el siguiente encuentro (6-D) Marcelino prefirió inventar y reubicó ante el Rayo a Jaume Costa, zurdo cerrado, con tan mala fortuna que se lesionó. Con el partido en marcha, Jonathan fue el encargado de tapar el hueco, intentando recordar que una vez jugó ahí en el Barça. Pero el drama no fueron sus carencias. Lo duro fue que al intentar frenar a Bebé, crujió. El Villarreal acabó metiendo a Musacchio para trasladar a Bailly como parche a la maldita banda.
Ante el Madrid se espera que Rukavina deje atrás sus molestias tras haber reaparecido en Europa y sea titular. Aunque no se descarta al propio Bailly ante Cristiano. No porque garantice mejor rendimiento. Más bien porque es el único que ha pasado por el lateral y aún sigue sonriendo.



