El Barcelona llegará al Clásico en un gran tono defensivo
Desde que el Rayo volviera a ofrecer una gran imagen en el Camp Nou (5-2), los culés han disputado seis partidos, en los que sólo recibieron un gol.


El Barcelona llegará al Clásico del próximo día 21 al Santiago Bernabéu habiendo corregido una de las asignaturas pendientes en el arranque de temporada: la efectividad defensiva. Tras iniciar la temporada con muchas dudas y ofreciendo siempre numerosas oportunidades a los rivales (23 goles encajados en 19 partidos oficiales), Luis Enrique pudo imponer el orden en el colectivo, uno de los grandes pilares en los que se basó el equipo que conquistó el triplete la pasada temporada. Desde que el Rayo Vallecano volviera a ofrecer una gran imagen en el Camp Nou, pero se fue de nuevo goleado (5-2), los culés han disputado seis partidos, en los que sólo recibieron un gol; ese era el objetivo (el Eibar el que lo consiguió).
Sólo en el arranque del campeonato (ante Athletic Club en San Mamés y frente al Málaga en el Camp Nou), los culés habían mantenido la meta a cero, aunque a partir de ese momento, la catarata de tantos encajados creció de manera considerable. No había manera de suturar los errores y eso llegó a desesperar al técnico. Pese a que el discurso ante los medios era de tranquilidad alegando una y otra vez que “tenemos cosas que mejorar, pero seguro que lo haremos”, en las sesiones privadas, cerradas a los medios, el técnico llegaba a ser muy duro con sus futbolistas, a los que recriminaba una y otra vez atención.
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El equipo mejoró en la presión a la salida de la pelota del rival, juntó mejor las líneas y con eso llegó la mejora de juego, resultados y efectividad, tanto defensiva como ofensiva. Y eso es una gran noticia para un equipo que apenas pudo hacer rotaciones debido a las lesiones y al no haber podido inscribir jugadores debido a la sanción de la FIFA.
Para el Bernabéu, a la espera de ver cómo acaban los compromisos de selecciones (si hay lesiones o no), Luis Enrique podría tener a su disposición a toda su retaguardia en orden, pudiendo permitirse subir a Mascherano al medio campo para blindar la zona ancha. Todo está por ver y habrá que esperar, pero el Barça, al fin, mejoró su defensa.



