Liga Argentina
NBA
FINALIZADO
Indiana Pacers IND

109

Washington Wizards WAS

101

FINALIZADO
Philadelphia 76ers PHI

116

Detroit Pistons DET

102

FINALIZADO
Boston Celtics BOS

113

New Orleans Pelicans NOP

100

FINALIZADO
Chicago Bulls CHI

89

Sacramento Kings SAC

108

FINALIZADO
Oklahoma City Thunder OKC

122

Utah Jazz UTA

113

FINALIZADO
Milwaukee Bucks MIL

108

Cleveland Cavaliers CLE

92

FINALIZADO
Dallas Mavericks DAL

101

Orlando Magic ORL

76

FINALIZADO
Denver Nuggets DEN

105

Memphis Grizzlies MEM

99

FINALIZADO
Phoenix Suns PHX

119

Los Angeles Clippers LAC

123

FINALIZADO
Golden State Warriors GSW

116

Minnesota Timberwolves MIN

108

FINALIZADO
Los Angeles Lakers LAL

108

Miami Heat MIA

105

Eurocup
FINALIZADO
Tofas Bursa TOF

92

Limoges LIM

98

FINALIZADO
Ratiopharm Ulm RAT

88

BC Andorra AND

80

FINALIZADO
Valencia VAL

97

Zenit San Petersburgo (Baloncesto) ZEN

89

FINALIZADO
Arka Gdynia GDY

64

Alba Berlin ALB

76

FINALIZADO
Asvel Villeurbanne AVI

75

Partizan PAR

78

FINALIZADO
Fiat Turin FTU

96

Lietuvos LIE

101

La fe de Nacho derrota al PSG

  • 1ª Parte
  • 15'
  • 30'
  • 2ª Parte
  • 60'
  • 75'
  • 90'
Real Madrid

34' Nacho

32' Sale Marcelo entra Nacho

62' Sale Jesé entra Lucas Vázquez

81' Sale Isco entra Kovacic

87' Casemiro

91' Keylor Navas

PSG

16' Sale Verratti entra Rabiot

44' Aurier

66' David Luiz

74' Sale Matuidi entra Lucas Moura

GRUPO A | REAL MADRID 1 - PSG 0

La fe de Nacho derrota al PSG

Un gol en el minuto 34 del lateral, sustituto del lesionado Marcelo, clasifica al Madrid a octavos pese a ser superado por su rival durante buena parte del partido.
Lyon-PSG: Ligue 1 en directo

No quieran descifrar el fútbol. Cuando crean haberlo conseguido, Nacho marcará el gol de la victoria. Con la izquierda, siendo diestro. No hagan pronósticos contra el azar. Según nombren a sus futbolistas favoritos irán cayendo como fulminados por un rayo justiciero. Así se lesionaron Verratti y Marcelo, sin que mediara ni patada ni violencia. Rotos de manera fortuita. Dos desgracias que en teoría debían devaluar el partido y que sin embargo permitieron la entrada de dos protagonistas, Nacho y Rabiot.

La lección de humildad sirve para los aficionados, pero señala principalmente a los entrenadores. No mandan tanto. El partido se colapsó cuando Madrid y PSG se parecieron a Benítez y Blanc, cuando los jugadores siguieron sus instrucciones a rajatabla. Presionar, pero no tanto como para abandonar la posición. Mirar hacia delante pero sin perder de vista lo que ocurre por detrás. Salir y quedarse.

Así las cosas, tuvo que ser la suerte, en íntima colaboración con el infortunio, quien tomó cartas en el asunto. Las lesiones, sucesivas y contumaces, lo descolocaron todo. El más beneficiado fue el PSG, lo que nos indica que Verratti (22 años) no es tanto, o que Rabiot (20) es más. El Madrid jugó aturdido durante media hora, contra las cuerdas, a merced de de su rival. Ibrahimovic, cerca de su mejor versión, pudo marcar dos goles, quizá tres. Cuando no le falló la portería, le faltó un poco de pie, lo que no deja de ser una broma macabra cuando se calza un 47. Matuidi también pudo adelantar al PSG.

De tal modo se dibujaba el panorama cuando marcó el Madrid. Kroos chutó desde fuera del área, el balón tomó altura al golpear en Thiago Silva y el portero del PSG fue en su busca sin atender a la presencia de Nacho. El canterano llegó antes a la pelota y metió la zurda de manera peculiar, quizá la única posible para alcanzar el gol.

No se amilanó el PSG: Rabiot chutó al palo y Cavani no supo empatar pese a encarar a Keylor en ventaja. El resumen de la primera mitad no admitía discusión: nadie sabe nada.

Equilibrio

En la segunda mitad, el partido se liberó de los entrenadores. La consecuencia es que el Madrid creció y su rival tuvo más problemas para gobernar el juego. Se igualó la contienda y descubrimos entonces la principal debilidad del PSG: es un equipo absolutamente desapasionado, incapaz de sentir rabia. Se nota que sus jugadores defienden un escudo sin historia, con apenas 45 años de vida. Difícil remontar en esas condiciones y frente a un rival que está inspirado por su estadio y por su leyenda en la Champions. Por cierto, el Madrid ya está en octavos.

Dos últimos apuntes: Di María nos despertó la nostalgia y Cristiano no existió. El argentino fue el alma de su equipo y su único pecado (venial) fue ser demasiado generoso. En el rendimiento (nulo) del portugués debió influir su encontronazo con Florentino, que esperó la llegada de los futbolistas al estadio para preguntarle delante de una cámara de televisión por sus declaraciones en Kicker (“¿Si me iré, algún día del Madrid? ¿Por qué no?”). Blanc no hubiera soñado jamás un marcaje tan efectivo como el del presidente. Nadie sabe nada, como ha quedado dicho. Pero algunos saben menos.

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