Real Mayday: la factoría del tiqui-taca español en París
Es un equipo de emigrantes españoles fundado en 1967. El club fue fundado por Julio Moriñigo, exjugador del Real Madrid C. Tienen un presupuesto de 3.000 euros.

Los enfants d’Espagne (los hijos de España) defienden el orgullo patrio desde 1967 en el fútbol regional francés bajo los colores del Real Mayday. Por aquel entonces, Julio Moriñigo, exjugador del Madrid C, fundó este equipo que nació con la vocación de juntar a los emigrantes españoles que llegaban en manada en los años 60 a la capital parisina. Hoy en día, el equipo milita en la máxima categoría de la ciudad, en la División de Honor de París. “Es un equivalente a la Regional Preferente en España”, apunta su entrenador y presidente, David Carmona. Un equipo con denominación de origen, con el tiqui-taca por bandera, repleto de españoles y que vive un nuevo auge gracias a la ola de emigrantes de los últimos tiempos.
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Competición. Juegan los domingos por la mañana, a primera hora, en el Stade Poissonniers, cercano a la Periferic (la M-30 de París). “A mí si no me insultan detrás de la portería en español no me motivo”, cuenta Juanma Romero, portero granadino de 29 años que jugó en Tercera División con el Arenas de Almilla. Su hijo, Iker, ha nacido en suelo francés. “¡Pero es español! Y aunque yo soy del Barça me gusta el nombre”, sostiene con chanza este encofrador. Cuando el central Juanma Espinosa, un malacitano de 31 años licenciado en Educación Física, recuerda la cruda realidad del que se siente un extranjero en una ciudad inmensa, se hace el silencio: “Piensas en volver, pero cada día que pasa ves que es más difícil”. Víctor Durán es un albañil extremeño de 29 años. Jugaba en el Montehermoso, en la Tercera División extremeña, de delantero: “Me vine aquí desesperado y encontré trabajo a los dos días”.
El fútbol sirve tanto de evasión como de hermanamiento. La directiva no tiene para primas (el presupuesto del equipo son 3.000 euros), pero juegan el papel de hermanos mayores. “Mi padre, cuando llegó en los 60, también sufrió ese cambio”, explica el vicepresidente Álvaro López, de 42 años, uno de los muchos gallegos de una directiva formada por Bruno Pino, Manuel López, José Romero, Jorge Souto y David Rodríguez. El equipo hace todos los años una gira de amistosos veraniegos por España. Los Felipe, Antoni, Sebas, Diego, José, Víctor, Chico, David, Luque, Sebastián y Rui juegan en España sólo en vacaciones. Son los hijos de una crisis que les expulsó de su país. Ahora sueñan con un partido ante un filial del PSG, que jugarán el 22 de noviembre. Regatean el drama sintiéndose futbolistas.




