Ancelotti estaba deseando quitarle el rol de suplente
Admira la inmensa capacidad de sacrificio del malagueño, su gran labor defensiva y su magnífica creatividad ofensiva. Isco se ha convertido en pieza clave.


Ancelotti es un hombre justo. No es de los que ponen una etiqueta sobre un jugador y que, luego, son incapaces de cambiar de opinión. En el caso de Isco, el italiano se ha dejado convencer a lo largo de los meses. El malagueño empezó jugando nada más llegar al Madrid, pero rápidamente desapareció del once. Carletto nunca dudó de la calidad del español ni de la idoneidad de su fichaje, pero después de buscar un sistema de juego y de tener que encontrar soluciones por la lesión de Khedira, encontró un mediocampo de tres con Modric, Xabi Alonso y Di María. Por culpa de ello, el malagueño no fue utilizado tanto como él quería.
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Sin embargo, lejos de enfadarse, Isco aprovechó ese tiempo para mejorar el aspecto físico y defensivo de su juego. También empezó a ser más colectivo. En esta temporada 2014-2015, Ancelotti ya estaba convencido de que el español merecía más oportunidades. “Sólo le hace falta un entrenador que le ponga”, explicó el técnico en el pasado otoño. Isco le había convencido por completo con su trabajo en los entrenamientos...
Cuando llegó la ocasión de apostar por Isco por culpa de la lesión de Modric, el técnico no lo dudó un instante. Admira la inmensa capacidad de sacrificio del malagueño, su gran labor defensiva y su magnífica creatividad ofensiva. Y hace muchas semanas que sabe que, con este nivel, sería imposible sacar a Isco de un equipo en el que ha adquirido un estatus de líder.



