Gareth Bale: "Ahora no es el momento de ponerse a hablar"

Real Madrid

Gareth Bale: "Ahora no es el momento de ponerse a hablar"

Gareth Bale: "Ahora no es el momento de ponerse a hablar"

Carlos Martínez

En realidad hay poco que decir. O lo que podría decir es mejor callárselo. Bale no abrirá la boca hasta que Madrid y Tottenham hayan llegado a un acuerdo.

El Mercedes de Bale enfila la glorieta del Hotel Saint Davids de Cardiff donde debe concentrarse con la selección de su país. Sorprende, primero, que conduzca él mismo, cuando estos últimos días siempre lo hacía su hombre de confianza, el que también le había traído hasta Cardiff mientras el Tottenham jugaba  el sábado ante el Espanyol. Sorprende después que ni acerque el coche a la puerta del hotel. Hay un largo trecho en el que, por primera vez en más de una semana de seguimiento del que hemos dado cuenta a los lectores de AS, se muestra accesible (no había otra imagen de él en este tiempo que no fuera dentro de un coche).

Bale sale del vehículo. Se estira. Abre el maletero y saca el poco equipaje que lleva. Le saludamos. No nos niega el saludo. Nos preguntamos si nos ha reconocido (en realidad estamos seguros), después de tantos ratos de espera en su casa de Londres, en la de Cardiff y en el centro de entrenamiento del Tottenham, en los que le vimos pasar con el coche sin que quisiera abrir la ventanilla para atendernos, incluso cuando insistimos con tanta vehemencia señalando el logotipo de AS de la bolsa con varios periódicos en los que él era portada, una bolsa que siempre nos acompañó y con la que quisimos que nos identificara...

Le hablamos: "¿Sabes quién soy?". Sigue con la lección bien aprendida. No responde. Seguimos: "Soy el hombre de la bolsa". El chiste sacó por un segundo a Bale de su papel de chico inmutable y soltó una carcajada mientras miraba la bolsa... Por fin hay una foto suya sonriendo... Le acompañamos hasta la puerta del hotel con una ráfaga de preguntas: "¿Cómo estás? ¿Es un momento difícil? ¿Vas a jugar con Gales?...". No hay respuesta. Y concluimos: "¿No es el momento de hablar, verdad?". Y por fin abre la boca: "Lo siento mucho, de verdad. No es momento de hablar", dice asintiendo.

Por la tarde Bale saltó con el equipo a entrenar en las instalaciones de Dragon Park, como estaba previsto, pero separado del resto. Salió con las botas en la mano. Tras calentar se las probó. Parece que el problema en el pie le incomoda. Tras 40 minutos de trabajo se retiró. Poco después salió precipitadamente para el hotel escondido en una furgoneta. No jugará ante Irlanda, pero se queda...

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