El visado para octavos
Los de Viktor Goncharenko siguen siendo ese equipo que a la contra se la lían a cualquiera sin darse cuenta y son conscientes de ello. Soldado quiere marcar.


El Valencia elige hoy qué carretera tomar en su camino hacia los octavos de final: una recta y de buen asfalto o con curvas y de tierra. De ganarle al BATE Borisov esta noche en Mestalla lo allanaría y mucho. Significaría que con un empate en casa ante el Bayern de Múnich en la penúltima jornada tendría suficiente para terminar la liguilla haciendo turismo en Lille. De lo contrario, si los bielorrusos dieran la campanada, los de Pellegrino deberían ir abrochándose el cinturón porque lo dicho, le vendrían curvas.
Hace dos semanas el Valencia viajó a Minsk y entonces se relataba la victoria del BATE al Bayern con la épica con la que un juglar contaba leyendas de gigantes. Pero apareció Soldado por Bielorrusia, sacó su instinto goleador (el único y verdadero que tiene) y ahora parece que el BATE que ayer aterrizó en Valencia sea como un cuento de enanos relatado por un bufón. Pero no. No lo es. Los de Viktor Goncharenko siguen siendo ese equipo que a la contra se la lían a cualquiera sin darse cuenta y son conscientes que tienen una oportunidad de hacer historia, como sería pasar de ronda. Eso lo sabe Pellegrino y lo tienen claro sus jugadores, como prueba Ricardo Costa: "El BATE nos da más miedo ahora porque ya hemos jugado contra ellos y sabemos de sus virtudes".
Soldado se ausentó. El Valencia se ha sentido más cómodo y efectivo sin la pelota que con ella. Veremos hoy, porque el BATE se la dará sin vergüenza. La intención de Pellegrino es la de repetir el once que le ganó al Atlético: con Jonas de enganche y Tino y Gago en la media. Salvo que Soldado pida lo contrario (que no lo dirá), será una vez más la referencia ofensiva de este Valencia. Ayer el delantero se ausentó de parte del entrenamiento para poder estar presente en el sepelio de su abuelo, fallecido el día de antes. A él quiere dedicarle una nueva victoria y qué duda cabe que mínimo un gol.
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