real zaragoza EL REPORTAJE DEL DÍA DEL PILAR

A la Virgen le pedimos que la gente no sufra"

Las tres grandes revelaciones de la temporada comparten con AS sus sensaciones en el recinto ferial de Valdespartera. Están convencidos de que al Zaragoza le faltan puntos por los méritos demostrados hasta ahora y los tres piden en este día grande que no haya agonía esta campaña.

A la Virgen le pedimos que la gente no sufra"
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La tristeza deportiva con la que alcanza este parón el Real Zaragoza queda aplacada en parte por la alegría de las Fiestas del Pilar. Una semana diferente que viven por primera vez Paco Montañés, José Mari y Víctor Rodríguez. Los tres 'nuevos' representan a la perfección la alegría de un Zaragoza corto de puntos pero repleto de ambiciones. Por ello, en esta semana grande, tienen un deseo claro para la Virgen: "Le pedimos que la gente no sufra esta temporada".

La frase la firma Paco Montañés durante la visita que hicieron los tres con AS al recinto ferial de Valdespartera. "Yo le pido a la Virgen que la gente sufra menos que en los últimos años y que disfrute del fútbol. Llevan padeciendo unos cuantos años y ojalá éste puedan disfrutar", asegura el castellonense. José Mari mantiene su discurso en la misma línea: "Que tengamos esa pizca de suerte que nos faltó hasta ahora. Estamos trabajando mucho y creo que el equipo se merece más de lo que lleva".

Víctor Rodríguez, por su parte, apunta al "esfuerzo", valor que en su caso le ha convertido en la gran sensación del primer equipo cuando ni él lo esperaba: "Vine para reforzar al filial y la verdad es que todo esto ha sido una sorpresa para mí. Estoy muy agradecido a los compañeros porque me han arropado mucho en todos los minutos. Y la confianza que me da el entrenador tengo que intentar devolvérsela en el campo", analiza.

Su caso es el más extremo entre los tres jóvenes que Manolo Jiménez ha incrustado en la estructura del equipo. Sólo Roberto, Abraham, Paredes (630 minutos cada uno), Postiga (609) y Álvaro (601) superan en tiempo sobre el campo a Montañés (555) y a José Mari (549). Del resto, apenas Apoño (411) y Sapunaru (360) superan a Víctor Rodríguez (270). Es decir, un trío de debutantes en el Zaragoza que se codea con los fijos sin desmerecer la calidad o el rendimiento del equipo.

¿Esperaban que fuera así? "Yo no lo esperaba. Estamos muy contentos por ese papel importante que tenemos y le agradecemos al entrenador y a los compañeros el hecho de estar jugando tanto y de sentirnos tan a gusto en el campo", reflexiona Montañés. José Mari continúa el agradecimiento sin olvidar que este hecho puede ser efímero sin esfuerzo: "Seguimos intentando ganarnos día a día la confianza tanto del entrenador como de nuestros compañeros. Queremos seguir aportando nuestro trabajo al grupo y que con nuestra ayuda se consigan más puntos para estar lo más arriba posible".

Rémora.

Ninguno de los tres le esconde la cara al gran problema del equipo este curso: juego consistente pero sin puntos en la clasificación. Paco Montañés cree que es un escenario engañoso: "La realidad no es ésa, siempre decimos que deberíamos llevar algún punto más. Es un topicazo decirlo, pero con el trabajo del día a día estamos seguros de que los resultados llegarán".

Víctor Rodríguez va un paso más allá. La mala racha en cuanto a resultados no debe provocar que se dude del planteamiento original. "Cuando la línea de trabajo del día a día percibimos que es buena, está claro que debemos seguir por ese camino. Estoy convencido de que los resultados llegarán tarde o temprano. Yo al menos así lo palpo".

La clave, como apunta José Mari, se encuentra en no mirar al pasado, dado que son momentos, plantillas y circunstancias diferentes: "En cierto modo la plantilla está tranquila en ese respecto. El problema sería que las cosas no se estuvieran haciendo bien. El equipo está trabajando bien, ante el Getafe quedó una imagen magnífica porque lo dejamos todo en el campo, pero hay veces que se dan circunstancias que se escapan a nuestro poder".

Van seis puntos de 21 posibles en siete jornadas, pero no vale dudar. "Yo tengo fe en este equipo", confiesa Paco Montañés durante la charla en el recinto ferial. "Espero que se disfrute un poco más del fútbol. Hay que volver a recuperar la ilusión. Nosotros la tenemos y creo que eso lo estamos plasmando en el campo. Creo que todos podremos disfrutar de un buen año". José Mari también mira al futuro con optimismo. En sí él es la misma imagen del optimismo dentro de un equipo en el que se ganó un puesto poco antes de arrancar la temporada cuando nadie lo esperaba. Por eso, sus palabras son alegres y sensatas: "El objetivo es tener la situación más desahogada posible en la clasificación. La afición es sabia y tenemos el ejemplo del día del Getafe, que aún perdiendo y pasando lo que pasó, nos despidió con una ovación y nos agradeció el trabajo", recuerda.

Víctor, como siempre, alude por enésima vez a la razón que le ha guiado hasta la élite. "Espero trabajar lo máximo posible para poder disfrutar sobre el campo, que al fin y al cabo es lo que nos gusta. Nos gusta jugar al fútbol y disfrutar de este deporte y con eso hacer disfrutar a la gente. Espero que este año sea más tranquilo y no suframos tanto".

Ante el espejo.

Superado el análisis global, toca mirar al compañero. ¿Cómo ve cada uno a los otros dos? Se arranca primero Montañés: "Los veo de lujo a los dos. Para ellos imagínese lo que supone esto. No esperaban estar aquí y están dando el callo. Son uno más y están demostrando la madurez que tienen. Al equipo le ha venido muy bien su ayuda". Víctor y José Mari se sonrojan con la dedicatoria y el segundo coge el guante: "Conocía a Paco de haberlo visto con el Alcorcón, pero a Víctor no. La pretemporada sirvió para conocernos y yo sabía que ambos tenían mucho potencial. Sabía que Paco iba a ser importante y me alegro muchísimo de que le hayan dado esta oportunidad a Víctor. Se merece lo que le está pasando porque aparte de buen futbolista es una gran persona", confiesa.

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Víctor, abrumado por la declaración de su compañero y vecino de casa, devuelve los cumplidos: "Estoy muy contento tanto por Paco como por José Mari. Quizá un poco más por José Mari, porque el hecho de llegar juntos para reforzar al filial hizo que nos uniésemos más. Estoy muy sorprendido por la sencillez de todos los compañeros y de la armonía que hay en el vestuario".

Esa armonía esperan que sea una de las claves del éxito del equipo. Son los buenos deseos en estos días de Fiestas en los que ya han disfrutado del excelente ambiente y cordialidad que han recibido por las calles.

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