"En Georgia tienen talento, pero con 14 años dejan de progresar"


¿Cómo llega un español a ser el asesor de fútbol del ministro de Deportes de Georgia?
Un amigo del colegio, Alberto Domingo, ingeniero y que ha construido el nuevo Parlamento de Georgia, fue el que le habló de mí al Ministro de Deportes, Vladimir Bardzelashvili. El Ministro, que es un amante del fútbol español, se acordaba de la época de Baraja en el Valencia y de la mía. Me invitaron a ir y me presentaron el proyecto.
¿Y cuál es su labor?
Básicamente formar entrenadores. Crear un modelo de captación y formación en las escuelas. Como he dicho, Bardzelashvili está enamorado del fútbol español, pero no sólo de La Roja, sobre todo lo está de las categorías inferiores. Él considera que los chavales de Georgia tienen mucho talento, y lo tienen, pero con 13 o 14 años se pierden. No les ayudan a progresar. Eso es lo que buscan mejorar y su referencia es España.
Dice que hay talento, ¿como para que un club español trate de pescar allí?
A ver. Casi diría que hoy ningún futbolista de Georgia está para militar en Primera División. Pero ahora tienen una hornada de Sub-17 y Sub-18 muy interesante. Chavales como Dvali, Kakabadze o Gorozia tienen futuro en Europa.
¿En qué fase se encuentra el fútbol en Georgia?
¿Hablando de España? Ni se puede comparar. Allí carecen de infraestructura. Quitando el estadio dónde se juega hoy, de 55.000 espectadores, el resto apenas son de más de diez mil localidades. El césped no es de calidad; apenas hay campos con césped artificial. La mayoría de chavales se entrenan en campos de tierra y malos.
¿Qué se va a encontrar España en Tbilisi?
Sobre todo mucho entusiasmo. Del público y también del propio rival. Que les tocara España en el grupo para ellos fue una fiesta y el día de hoy lo tienen marcado en el calendario. Su sueño es plantarle cara a España, aunque si los de Del Bosque hacen las cosas medianamente bien no tendrán muchas dificultades.
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El fútbol en Georgia se independizó de la liga soviética en 1990. Hoy el fútbol ruso es una potencia en talonario. ¿Lleva el mismo camino en Georgia?
No, para nada. En Georgia el esfuerzo por crecer en el fútbol lo hace el propio Gobierno y siempre pensando en la base, no por talonario. En los meses que he estado no he tratado mucho con los clubes profesionales, pero quitando el Dinamo Tbilisi, el resto apenas tiene patrocinios y pocos son los extranjeros que militan en el país. Casos como el de Xisco Muñoz son excepcionales.



