Aviso al Euro Levante
El Levante salió mejor, hizo gala de su contragolpe y se adelantó mediante Ángel, pero el punta perdonó el segundo y el Submarino cogió oxígeno para darle la vuelta al encuentro. Se acabó el fogueo y llega ya la munición real.

En el Madrigal se vio desde el primer minuto lo que serán Villarreal y Levante, esta temporada. Los primeros buscan armar un equipo de calidad y de toque, para dominar en segunda división. Los segundos, siguen con la filosofía que tan buenos frutos les dio, la temporada pasada. Con ello, los de Velázquez tocaban y buscaban arriba pero sin claridad y espesos por momentos. Y los de Juan Ignacio Martínez, esperaban cerrados atrás y saliendo con velocidad y claridad a cada robo de balón.
En una de esas llegadas llegaba el primer gol, gracias a un mano a mano de Ángel con Juan Carlos, que acabó aprovechando el delantero. Una jugada que se repitió por dos veces y que los granota, no supieron aprovechar para decantar el partido. Por su parte el Villarreal mantenía la pelota, pero le costaba superar el entramado defensivo de su rival. Solo alguna jugada aislada o un toque de calidad de Cani y Trigueros, generaban algún peligro. Pero fue a balón parado, cuando un desajuste de la defensa del Levante suponía el empate. Nikos remataba hacía su portería un centro de Senna a los cuarenta minutos, que ponía la igualada.
La segunda parte comenzó siendo más de lo mismo y una repetición de lo que se vivió en la primera parte. Salió voluntarioso el Villarreal y peligroso el Levante. Ya la tuvo ya Barkero a los diez minutos y respondió Mariño con una gran parada. Respondió Trigueros con un gran disparo, que repelió el travesaño a los doce minutos. Ya en la segunda parte y a pesar de que Barkero tuvo la primera, para haber puesto por delante a su equipo. Y que no lo hizo, gracias a una gran parada Mariño.
Noticias relacionadas
Fue el Villarreal el que se vio más cómodo y más tranquilo en el campo. Puede que el cambio de Pedro Ríos con un golpe en las costillas, desbarató el entramado ofensivo del Levante. Pero las contras comenzaron a no llegar y el domino de balón era claro para los amarillos. En ese momento ya apareció con todo su esplendor Trigueros, quien comenzó a hilvanar juego cerca de la portería de Keylor Navas. Ya avisó con un disparo al travesaño y con un par de llegadas que no llegaron a rematar los delanteros.
Trigueros, clave. Pero eran los minutos en los que el Villarreal se encontraba cómodo y sobre todo con pegada. En una de esas y con Cavenaghi ya en el campo, llegó el gol de la victoria. Un centro suave pero envenenado conseguía alterar al los centrales, que no supieron despejar con contundencia. Regalo que Trigueros no desaprovechó, fusilando al portero. De ahí hasta el final, toque y dominio de un Villarreal, que pudo incluso marcar el tercero en varias ocasiones. El Levante, se diluyó con los minutos y lo que en un principio parecía fácil, acabó siendo difícil. Una parte para cada equipo, pero los locales acabaron con más fuelle.




