Roma 1984: el último drama de un anfitrión en la final

CHAMPIONS LEAGUE | FINAL

Roma 1984: el último drama de un anfitrión en la final

Roma 1984: el último drama de un anfitrión en la final

La Roma fue el último club que jugó en su estadio la final de la Copa de Europa. Fue en 1984. Torres, hoy en el Chelsea, debió escuchar en Liverpool esta historia de scousers.

28 años después, un club (Bayern de Múnich) hace de anfitrión en una final de la vieja Copa de Europa, la Champions League de estos días. En 1984, la Roma se frotaba las manos. Todo estaba dispuesto en el estadio Olímpico para coronar al club giallorossa como rey de Europa por primera vez en la historia. El rival era el Liverpool, que como Michael Robinson, delantero de aquella plantilla, ha admitido alguna vez, preparó la final de manera relajadísima, con alguna juerga de más, pero con total camaradería. En un ambiente de distensión, pero seguro de sí mismo. Souness, gran capitán del equipo, dijo nada más terminar en Bucarest la semifinal ante el Dinamo: "Seremos el primer equipo en ganar la Copa de Europa en campo del equipo de casa". El Liverpool de Joe Fagan, heredero de Bill Shankly y Bob Paisley, vivía su edad de oro. Había conquistado tres Champions entre 1977 y 1981. Era un vestuario ganador.

Menos presionados, los reds ganaron un partido que está en la historia por multitud de singularidades. Para empezar, la Roma fue el primer local en no ganar como anfitrión una final. Antes, el Real Madrid había ganado a la Fiorentina en el Santiago Bernabéu (2-0, Di Stéfano, Gento) en la temporada 1956-57 y, en la campaña 1964-65, el Inter ganó al Benfica en el Giuseppe Meazza (1-0), Jair). También fue la primera final de la Copa de Europa que se decidió por penaltis. El balanceo bajo palos de Bruce Grobbelaar, que provocó el error de Graziani, pasó a la historia. Alan Kennedy, un zurdo que "difícilmente sabía dar un pase de veinnte metros" en palabras de Michael Robinson, se presentó voluntario a lanzar uno de los cinco penaltis mientras Fagan se fumaba un cigarro. Souness le preguntó si estaba loco pero el autor del gol de la final de 1980-81 ante el Real Madrid de los Garcías también fue héroe aquel día. El Liverpool levantó su cuarta Copa de Europa que, curiosamente, casi se deja olvidada Robinson en el aeropuerto de Fiumicino. La tradición indicaba en el Liverpool que cada uno de los jugadores custodiaba el trofeo en el trayecto desde la ciudad ganadora hasta la llegada a Anfield. Robinson casi se carga la costumbre.

Roma sigue llorando. Tanto que no ha vuelto a tener una oportunidad así. La final, además, tuvo con los años un epílogo tristísimo. Agostino di Bartolomei, capitán de la Roma, había dicho antes de aquella final: "Es el partido de mi vida". Él marcó su penalti pero la Roma perdió y al año siguiente Eriksson se cargó a Di Bartolomei, centrocampista técnico pero lento según el sueco. Y se fue al Milán. El día que se cumplían diez años de la derrota más amarga de la Roma, Di Bartolomei dejó escrito: "Me siento encerrado en un hoyo". Se pegó un tiro en el pecho y se mató.

Liverpool: 1. Bruce Grobbelaar , 2. Phil Neal, 3. Alan Kennedy, 4. Mark Lawrenson, 5. Ronnie Whelan, 6. Alan Hansen, 7. Kenny Dalglish (min.94 Michael Robinson), 8. Sammy Lee, 9. Ian Rush, 10. Craig Johnston (min.72 Steve Nicol), 11 Graeme Souness (Entrenador: Joe Fagan

As.Roma

1. Franco Tancredi, 2. Michele Nappi, 3. Sebastiano Nela, 4. Ubaldo Righetti, 5. Falcao, 6. Dario Bonetti, 7. Bruno Conti, 8. Toninho Cerezo, 9. Roberto Pruzzo, 10. Di Bartolomei, 11. Francesco Graziani. Entrenador: Nils Liedholm

Fecha del partido: 30 de Mayo 1984

Estadio: Olímpico de Roma

Espectadores: 69.693

Arbitro: Erik Fredriksson (Sweden)

Goles: 1-0 Min.14 Phil Neal 1-1 Min.42 Roberto Pruzzo.

Penaltis: Liverpool 4-2 AS. Roma

Steve Nicol (fallo) 0-0

Agostini Di Bartolomei, gol. 0-1

Phil Neal, gol.1-1

Bruno Conti (fallo) 1-1

Graeme Souness, gol. 2-1

Ubaldo Righetti, gol. 2-2

Ian Rush, gol. 3-2

Francesco Graziani (fallo) 3-2

Alan Kennedy, gol. 4-2