Lotina se reencontrará con sus dos 'hijos'

Miguel Ángel Lotina se reencontrará esta tarde con dos de sus mejores discípulos en el Deportivo: Adrián y Filipe. Lotina se hizo cargo del equipo gallego en 2007 y por entonces Adrián contaba únicamente con una temporada en Primera. El técnico observó que el de Teverga no era un jugador para unos minutos y que para crecer necesitaba minutos. A mitad de temporada decidió cederlo al Alavés y la campaña siguiente repitió a préstamo, esta vez en el Málaga. A su regreso Lotina encontró lo que quería, un jugador que ya confiaba en sí mismo acompañado de unas cualidades espectaculares. Todo ello provocó que el técnico lo bautizara como "el Ronaldo blanco".
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Lotina siempre apostó por el asturiano e incluso varió el sistema para buscar lo más adecuado a sus características. Adrián perdía efectividad como único punta y prefirió, en muchos momentos, alinear a Riki arriba para que Adrián pudiera arrancar desde más atrás, casi siempre acostado en el sector izquierdo del ataque. Se dio cuenta de que necesitaba un delantero al lado para rendir, porque así el asturiano podría exhibir más fácilmente su demoledor uno contra uno. El técnico salió al paso incluso en los peores momentos, cuando a Adrián le costaba ver portería.
Para Filipe Luis, por su parte, Lotina es como un padre deportivo. El propio técnico, afectadísimo, lo reconoció tras la grave lesión que sufrió el jugador en 2010. Después, prácticamente despidió al lateral con lágrimas en los ojos cuando se marchó al Atleti. Antes el preparador había sido decisivo en su fichaje, cuando el Depor realizó su segunda tentativa y pudo traérselo del Rentistas. El brasileño pasaba por ser un lateral ofensivamente espectacular, pero que sufría en defensa. Filipe siempre recuerda las horas que el de Meñaca invirtió en entrenamientos individuales para enseñarle a defender. Hoy el saludo entre los tres en El Madrigal será muy emotivo.



