Jiménez apela a la cábala del sexto partido
Todos los datos y las sensaciones se oponen al tercer milagro consecutivo del Zaragoza, pero quizá quede una última frontera para la esperanza. Gay y Aguirre no ganaron hasta su sexto partido y luego alcanzaron la salvación. Jiménez ha cumplido cinco jornadas sin victorias y mira a Cornellà...

El Zaragoza, colista con 11 puntos de desventaja respecto a la permanencia, distancia que nadie en la historia de Primera División ha recuperado, busca desesperadamente cualquier dato o sensación que alimente sus esperanzas de milagro. Cornellà es la próxima frontera, quizá la última. Jiménez, que aún no conoce la victoria (dos empates y tres derrotas), dirigirá su sexto partido al frente del Zaragoza, una fecha para el nuevo entrenador que resultó el punto de inflexión para el equipo en las dos últimas temporadas, tanto con Gay como con Aguirre.
La cábala de ese sexto partido, quizá la frontera decisiva para que el cambio de entrenador surta un efecto sustancial en los resultados, es un clavo ardiendo al que agarrar esas agonizantes esperanzas de milagro. Hace dos años, Gay se presentó en Tenerife con la misma racha que Jiménez ahora, con el equipo colista y con su capacidad para dirigir la resurrección bajo sospecha. Inesperadamente, tras un primer tiempo infame, el Zaragoza despachó una remontada (1-3) que fue la rampa de despegue hacia la permanencia.
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Similar fue la trayectoria de la temporada pasada con Aguirre, quien arrancó con tres empates y dos derrotas y sin una contundente evolución en el juego. Pero al abrigo de La Romareda, el Zaragoza se levantó en enero empezando con su victoria ante la Real Sociedad (2-1). Poco a poco, el equipo cuajó, compitió y sobrevivió.
Más difícil. No obstante, todas las circunstancias actuales son opuestas a Jiménez. Primero, la desventaja actual: ningún equipo ha escapado del descenso a Segunda División tras estar a 11 puntos de la permanencia. Segundo, el deterioro del propio Zaragoza, disminuido en talento, en físico y en ánimo, hacen que el milagro sea mucho más difícil que en ambos precedentes. Y concretando en la cábala del sexto partido, el Espanyol es quinto en la clasificación y Cornellà ha resultado inhóspito incluso para los grandes.



