Kikka, un brasileño entre japoneses
El equipo nipón del Kashima está siendo la revelación del torneo de Catar y buena parte de culpa la tiene su técnico, un futbolista frustrado por las lesiones que cruzó su vida con la de Zico.


El Kashima japonés es el equipo revelación de la Al Kass International Cup. Se ha metido contra pronóstico en semifinales. Y el gran artífice es su técnico, un brasileño entre japoneses. Apodado Kikka, Joaquim da Silva es el primer entrenador extranjero que ha llegado al fútbol base de Japón.
Su historial es extenso, empezando por su carrera frustrada como futbolista. Creció en la cantera del Flamengo: "Soy de la misma quinta que Djalminha y Marcelinho Carioca. Flamengo me compró con 16 años. Pero me operaron cinco veces del tobillo y me retiré con 24 años".
Sin embargo, el destino quiso que se cruzara en el camino de Zico, con el que llegó a trabajar 13 años en el Flamengo. El mítico centrocampista goleador de Brasil, que terminó su carrera como jugador en el Kashima, creó después el CFC, una entidad que es un proyecto para sacar jugadores del que también participó Kikka. Desde entonces su carrera ha sido meteórica. En 2007 lo llamó el Al-Nasr de Arabia Saudí.
Y de ahí pasó a la Selección Sub-17 de ese país, con la que disputó la Copa del Golfo. Tras pasar por otro club saudí, el Shabab, en enero de 2011 se aventuró a cambiar de aires: "En Arabia se comía con las manos y en Japón con palillos", bromea.
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Acompañado siempre por un traductor, es ahora la cabeza visible de un grupo de jóvenes disciplinados, los del Kashima, a los que se puede ver desfilar con determinación a las siete y media de la mañana para desayunar: "Mis chicos están metidos en la cama a las nueve. He tenido que cambiar mi manera de trabajar. Intento darles la máxima libertad. Su problema es que tienen miedo al error. La disciplina de ellos es exagerada. Tienen miedo al error porque antes eran reprendidos con fuerza. Yo no reprendo ni condeno, sino que oriento y apoyo".
Otro problema es el idioma: "Eso lo ralentiza todo. Intento hablar con palabras fáciles. Todo mi equipo es japonés. Es un desafío, como inculcarles conceptos tácticos con los que nunca han trabajado". Ahora, su equipo también está siendo un desafío para los demás en la Al Kass International Cup. En la tarde del domingo se mide al PSG que dejó fuera al Barça en semifinales. Ajax y Juventus disputarán después la otra semifinal.



