El Elche llegó en hora

Liga Adelante | Hércules 1 - Elche 2

El Elche llegó en hora

El Elche llegó en hora

fito gonzález y carlos rodríguez

El gol de Míchel, insuficiente ante los de Albacar y Bille

El Elche le comió la tostada al Hércules durante más de una hora. Durante ese tiempo, atenazó a su rival con una presión asfixiante desde arriba, llevó el partido a su terreno y, sobre todo, hizo pleno en sus ocasiones. El resultado de todo esto era un 0-2 y una sensación de dominio absoluto de la situación. Fue ahí, sobre el minuto 60, cuando Mandiá introdujo a Míchel y Aganzo y el Hércules decidió intentar cambiar la situación. El equipo blanquiazul cogió entonces por las solapas al Elche y le zarandeó sin parar hasta el final. Estuvo cerca de darle la vuelta a la tortilla pero unas veces por ineficacia propia y otras por la extraordinaria actuación de Juan Carlos, los que acabaron saltando de júbilo, junto a los 2.000 seguidores franjiverdes, fueron los jugadores de Bordalás.

El Elche llegó en hora al derbi, el Hércules apareció tarde. Porque estos partidos se deben vivir al máximo desde el saludo inicial. Así lo hizo el Elche. Al Hércules le costó entrar en ambiente mucho, casi una hora. Y eso, en un clásico de máxima rivalidad es darle demasiada ventaja al enemigo. El duelo de pizarras fue brutal. De entrada, la presión ordenada por Bordalás a los centrales blanquiazules cortocircuitó el sistema ofensivo herculano. Ángel y Nicki Bille apretaban muy arriba y eso hacía que los ataques del Hércules salieran trompicados desde su inicio. Esa batalla era franjiverde y encima al Elche le cayó un penalti de la nada. Mantecón fue el más listo ante Aguilar. Metió la puntita y el colombiano derribó al madrileño. Penalti tonto pero justo. Edu Albacar transformó con maestría.

Golpe.

Con el Hércules todavía en estado de shock llegó el segundo. Mil veces habían visto esta semana los jugadores herculanos vídeos de córners y jugadas de estrategia botadas por Albacar. Pero ni eso sirvió. El catalán botó uno al segundo palo, Etxeita, prolongó al primero y allí apareció el pistolero Nicki Bille para empujar a la red en posición correcta. El derbi era entonces franjiverde por los cuatro costados.

Hasta que Mandiá no se la jugó con Míchel y Aganzo, el Hércules no sacó la cabeza. Pero una vez hechos los cambios, con dos arietes puros, las ocasiones empezaron a caer. Primero, Aganzo aprovechó una peinada de Urko para rematar en ventaja. Paró Juan Carlos. Luego, Urko disparó en el área pequeña tras un jugadón de Calvo. Paró Juan Carlos. Y después, Míchel enganchó un voleón que Juan Carlos sólo pudo mirar. Quedaban 20 minutos para la remontada. Aganzo la tuvo pero su vaselina la detuvo otra vez el meta. Pero la más clara estuvo en los pies de Sanchón, que se entretuvo cuando estaba solo y dio tiempo a Etxeita a enmendar su error inicial. Fue la última. Tras el final, el Quesito estalló.