Tres décadas de derbis
Adelardo y Santillana jugaron este partido 27 veces en Liga.


Se saludan en Casa Juan con un abrazo sincero y con él funden tres décadas de fútbol. Adelardo jugó en el Atlético del 59 al 76: 27 derbis (14 de ellos en el Bernabéu). Santillana defendió al Madrid del 71 al 88: otros 27 derbis (15 en el Bernabéu). Voces cualificadas que lanzan una primera sentencia: "Antes los derbis eran más intensos. Duraban todo el año. Era el clásico de verdad. El enemigo natural con el que nunca queríamos jugar". Tan era así, que aún recuerdan sus respectivos debuts. Como Santillana: "Yo marqué en el minuto seis para ganar 1-0 en el Bernabéu. Imagínate la alegría". Adelardo aún jugaba en el Atlético: "Sí, en el Calderón os lo devolvimos: 4-1. Yo marqué ahí. Si el Barça hubiera ganado al Córdoba os adelanta y os quita la Liga". Hablan de la temporada 71-72.
Pero la primera experiencia de Adelardo fue en Copa. Y antes de contarlo revela que pudo ser del Madrid: "Estando yo en el Badajoz, Halconero estaba loco por llevarme al Sevilla. También fue Samitier. Y pude ir al Madrid. Fue Miguel Muñoz y emitió un informe erróneo: 'Está verde y saldría muy caro", decía de mí. ¡Si al Atleti me fui gratis!'. Y ahora sí, su debut en un derbi, cuando le ganó al Madrid en el 60. "Di Stéfano decía: 'Esta Copa la ganamos, que es lo único que me falta'. Pues les ganamos esa y la siguiente. Tuvo que esperar a jugar con el Sevilla para ganarla".
Recuerdan nuestros protagonistas que eran duelos distintos a los de ahora. Santillana: "Había marcajes individuales. Jugábamos por parejas, duelos que duraban 15 años. ¡Qué leña se daba! Yo las tenía con Ruiz, con Arteche Por cierto, quiero mandar un abrazo fuerte a su mujer e hijas". Adelardo también tiene cicatrices: "Yo me daba mucho con Felo, aquel canario. Jugó poco, pero siempre me lo metían encima. Daba castañas Y con Manolo (Velázquez) discutía yo mucho...". Santillana habla de ello con cariño: "Y nos poníamos la cruz para la siguiente, pero todo quedaba entre nosotros. Cuando salíamos del campo estaba todo arreglado". Le interrumpe Adelardo: "Y mira que luego los jugadores íbamos al Chiquifrú a tomar cañas. Luis con Alfredo, Ufarte, Zoco, Pirri y yo mismo".
Hablando de hombres duros surgen nombres y anécdotas. Adelardo mira a los suyos: "Griffa mandaba mucho en el campo. Pero también daba lo suyo. Predicaba con el ejemplo". Y Santillana recoge el guante: "Decían que Benito podía llegar a ser violento. Pero el caso es que tenía unas condiciones físicas excepcionales. Poderoso. Rápido". En esto, Adelardo tiene algo que decir: "Era terrorífico. Yo lo que peor llevaba de él eran las entradas por detrás".
Árbitros.
Metidos en faena y alentados por Roncero y Manolete tratan el tema arbitral. Adelardo sorprende con una gran anécdota: "Había partidos raritos. Como aquel derbi en el Metropolitano en el 60. Con 1-1 nos pitaron un penalti en contra. ¡Vaya tumulto! Rivilla le tiró al árbitro algo de barro. El colegiado se volvió, y a ciegas dijo: yo expulso al más alto. Al portero Pazos. ¿Y quién se pone ahora? Pues Miguel ¡Con lo bajito que era! Había que verlo con la camiseta mojada de Pazos. Las mangas casi llegaban al suelo. Le dije a Pancho (Puskas): '¡Tíralo fuera! ¿No te da vergüenza?'. Y lo metió. Por lo demás, el árbitro que menos me gustaba era Guruceta. Siempre quería ser más protagonista que los jugadores".
Sigue el repaso y alguien en la mesa pregunta por los presidentes, dos figuras míticas, Bernabéu y Calderón, al que Adelardo, casado con una hija suya, conoció bien: "Tenía muy buena relación con don Santiago. Estaban siempre en contacto". Y Santillana nos regala otro relato histórico: "Las santiaginas de Bernabéu eran casi normales. Pero su presencia imponía. Todos en pie. Por contra, cuando entraba Mendoza te daban ganas de decirle: '¡Juguemos una partida de cartas!'. La relación de Santillana con Bernabéu era especial: "Siempre me preguntaba, primero, si estaba a gusto en Madrid y cómo estaba mi familia. Después me decía: 'Sé humilde, en la vida y en el fútbol'. Y había una tercera cosa: 'Oye, Carlitos', me decía, '¿a ti ese pelo que tienes no te molesta para rematar?' (risas). Menuda melena me gastaba yo en aquella época...".
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Técnicos. Llega el turno de recordar a los entrenadores. Adelardo tiene claro quién era el más duro. Merkel (en el Atleti del 71 al 73), Míster Látigo. "Con 32 años, tras mi primer entrenamiento con él no podía ni hablar. 'Este tío me retira del fútbol', pensé. Y cambié mi vida. Entrené 365 días al año, dejé cualquier exceso, y el primer año y medio ganamos la Copa y la Liga". Santillana tampoco duda: "Con Miljanic fue igual. Acostumbrados a Muñoz, era una pesadilla. El preparador era Radisic. Ganamos todo menos la Copa de Europa. El Ajax nos echó en semis. Y a partir de ahí se pusieron de moda los preparadores físicos". Pero la palma se la lleva el recuerdo de Helenio Herrera y sus métodos, que Adelardo vivió en la Selección, en el Mundial del 62: "Qué tío más pesado. Las comiditas con una fila de pastillas, vitamina A, B Al segundo día estaban las vitaminas volando por encima de la mesa. Nos las tirábamos unos a otros. Una vez, a la hora de la siesta, todos leyendo con nuestro pijamita, se puso a aporrear las puertas: 'Tú, con este a la habitación; tú con este otro'. Nos tenía en vilo". Y Alfredo Relaño, que dirige la conversación a un lado y otro junto a Alejandro Elortegui, recuerda que Di Stéfano una vez le contó que Helenio le hizo pasar hambre para que perdiera peso: "Una manzana de cena y un hombre vigilando la nevera por la noche...". Pasaje que refrenda Adelardo: "A Eulogio le quitó 10 kilos en un mes. ¡No podía ni andar!".
Hablando de técnicos, Santillana ve en Mourinho a "un verdadero crack". Y Adelardo, pensando en la actualidad, alaba el juego blanco: "Le sale todo. Está de dulce. Este año va a ganar al Barça". Santillana asiente: "Este año sí, tiene mucho más gol. ¡Qué calidad arriba!". Y habrá que hacer caso a sus pronósticos. A los dos les contemplan tres décadas del fútbol español. Historia viva.



