Hércules en estado puro
Séptimo 1-0 de los de Mandiá en lo que va de Liga

El Hércules venció en el duelo de estilos que se vivió ayer en Balaídos. Desde el primer minuto quedó claro que Herrera y Mandiá entienden el fútbol de forma opuesta. Los visitantes salieron al césped con la firme idea de mantener su portería a cero, cerrando los espacios en defensa y dejando siempre alguna puerta abierta a la contra. Todo lo contrario sucedía en el Celta, que desde el pitido inicial se fue a por su rival. Los locales se volcaron en los primeros minutos sobre la portería de un Falcón que regresó entre silbidos a su antigua casa. Y la primera gran ocasión no tardó ni diez minutos en llegar. Orellana, siempre obcecado en regatear hasta a su propia sombra, asistió en una ocasión al primer toque y sorprendió a la zaga alicantina. Iago Aspas se quedó solo ante Falcón, pero el moañés no estuvo certero en el remate final.
Ni mucho menos le entraron los nervios a los blanquiazules después del primer aviso celeste. Es más, su respuesta fue inmediata. Ocho minutos después de la ocasión de Aspas, Callejón se inventó un sensacional disparo con la diestra desde fuera del área y obligó a Yoel a realizar la parada de la tarde. De poco, o nada, le sirvió al meta vigués su extraordinaria estirada. Y es que en el córner posterior, el Hércules conseguiría adelantarse en el marcador con un tanto de auténtica carambola. Callejón ejecutó el saque de esquina, Vila desvió en primera instancia el remate de Carlos Calvo y Urko Vera se aprovechó del mal disparo de Mora para meter la cabeza y sorprender a un Yoel que no pudo hacer más que resignarse ante la mala fortuna.
Sin ideas.
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El tanto del Hércules sembró muchas dudas en el conjunto olívico, que a partir de ese instante cambió radicalmente. Los de Herrera se quedaron absolutamente bloqueados, sin ideas. Sus ataques eran producto de impulsos, pero carecían de sentido. Había mucho corazón en sus intenciones, ninguna cabeza. Mientras tanto, los de Mandiá se regocijaban de los nervios locales. Se sentían como pez en el agua ante un equipo que no encontraba la fórmula mágica para romper el muro valenciano. De hecho, Falcón no tuvo que emplearse a fondo hasta la recta final de partido. Un córner sacado por De Lucas fue peinado en el primer palo por Joan Tomas, quien dejó a David en franquicia para rematar la faena. El punta talaverano cabeceó con la mejor intención, pero su amigo demostró por qué es el portero menos goleado de la categoría.
Poco más sucedió de ahí al final. Si acaso una volea desviada de Oier. El Hércules, con su séptimo 1-0 de la temporada, se afianza en lo más alto de la tabla y deja algo tocado a un Celta que sufrió su segunda derrota consecutiva y que sigue sin ganar a un grande.



