El clásico recupera su sabor: de un gallego a 16
Iago Iglesias fue el único jugador de la tierra en el último derbi


Los tiempos han cambiado, y mucho, en los últimos años en el fútbol gallego. En el curso 2006-07, cuando el Celta y el Deportivo se enfrentaron por última vez, Iago Iglesias fue el único futbolista de la Comunidad sobre el césped de Balaídos. En la actualidad, la plantilla blanquiazul presenta cinco gallegos y la celeste, once. En total dieciséis.
Excepto para Borja Oubiña, el derbi de este domingo será el primero para los otros quince. El deportivista Rochela se hace una idea de lo que se les avecina: "Sobre todo son días de fiesta. Debería haber más durante el año. Tengo muy buenos recuerdos de ir a verlos con toda la familia". En el bando contrario, Roberto Lago lo ratifica: "Para la afición, más que tres puntos, es una cuestión de reputación".
Esta nueva generación de futbolistas ha alucinado desde la grada con la rivalidad de los años dorados del fútbol de la tierra. De aquellos inolvidables partidos, el centrocampista blanquiazul Juan Domínguez se queda con uno: "Lo que más recuerdo de los derbis es aquel 0-5 de Balaídos". Un caso diferente es el de Álex López. Los derbis protagonizados por los Djalminha y Mostovoi los vivía con imparcialidad en su ciudad natal, Ferrol. La historia ahora es bien diferente como celeste: "Tengo amigos fuera del fútbol que irán con el Deportivo. Ya les dije que vamos a ganar y me tendrán que aguantar".
Algunos de estos futbolistas ya se ha enfrentado al eterno rival, pero vistiendo la camiseta de otros equipos. Es el caso de Álex Bergantiños: "Jugué contra el Celta cuando estaba en otros equipos pero no es comparable". Álex López tuvo una experiencia contra los herculinos y pudo alucinar con uno de sus referente futbolísticos: "Valerón siempre me ha encantado. Cuando tenía 15 años tuve la oportunidad de jugar contra él en el Racing de Ferrol. Era un espectáculo". Más curioso aún resulta el caso de Lago, que sin jugar un derbi, ya comprobó cómo se recibe a un celeste en Riazor: "Cuando fui a jugar con la selección gallega, me pitaron".
Vidas cruzadas.
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Todos estos jugadores se han enfrentado infinidad de veces en las categorías inferiores e incluso alguno ha jugado con las dos camisetas. La historia de Toni es la más llamativa. Nacido en A Coruña, se ha hecho como futbolista en Vigo: "El hecho de ser coruñés hace que el partido aún sea más especial, porque mi familia y mis amigos son de allí. Sin embargo, mi padre es de Vilagarcía y siempre ha sido del Celta".También el ourensano Seoane, vistió la elástica del eterno rival: "Jugué el torneo de Brunete, porque no tenían un equipo formado, y fuimos cuatro jugadores del Pabellón. Allí jugué con Yoel".
Incluso dos futbolistas pudieron acabar en el bando rival. El Celta tentó a Juan Domínguez cuando el naronés no acababa de dar el salto en A Coruña y el Deportivo siguió a Álex antes de su llegada a Vigo: "El Depor se interesó, pero acerté con la decisión".



