El Almería tira de bloque y Goitom marca a pares

Amistoso | Murcia 2 - Almería 2

El Almería tira de bloque y Goitom marca a pares

El Almería tira de bloque y Goitom marca a pares

pepe valero

Rozó la victoria ante un impetuoso Real Murcia

En plena pretemporada, con equipos que se cruzarán en la parte alta a medio rodar, Almería y Real Murcia demostraron cuales serán sus bazas para el campeonato que se avecina. Si no hay cambios radicales (y la plantilla de Alcaraz está prácticamente completa) se verá a un Almería compacto, sólido, apoyado en el bloque de Primera División y lanzado en las bandas para que Goitom se salga como lo hizo en Segunda con el extinto Ciudad (con permiso de Ulloa, menos fino ayer). Iñaki Alonso tiene más trabajo por delante, pues le faltan cuatro o cinco fichajes al Real Murcia, pero de los nuevos Oriol mandó atrás y Emilio demostró, si mantiene este nivel, que puede marcar diferencias entre líneas.

El ex del Recreativo lanzó el partido con una jugada magistral: pase al hueco de la zaga y Kike, que sigue en estado de gracia para los murcianos ponía por delante a los grana. Pero claro, los equipos de Alcaraz no se rinden y con el paso de los minutos Corona cogió el mando apoyado en Soriano. El Almería se fue haciendo fuerte en la medular, aunque no lo suficiente como para empatar por sí mismo. Tuvo que ser un mal despeje de Amaya (tras un centro al área de Aarón) el que favoreciese el 1-1 de Goitom, hasta entonces algo dubitativo. Antes que eso sólo las imprecisiones en el juego aéreo en tareas defensivas del Real Murcia puso cierta incertidumbre en el área grana.

Remontada. El Almería salió más entonado en la segunda parte, tiene más cuajo y se nota, y el Murcia quedó un poco a merced (sus hombres fuertes notaban cansancio). Goitom cazó un buen centro de falta de Corona y puso el 1-2 que parecía decisivo. Durante la segunda parte, y con el marcador a favor, hubo más ocasiones y el joven y veloz Álex rozó el 1-3 pero éste no llegó, Tanto perdonó que al final el penalti anotado por Sutil (por manos de Míchel) equilibró justamente el duelo aunque sólo fuera por el ímpetu local.