Lorca en el corazón
Jornada de sentimiento y de fútbol puro y sin estridencias en Lorca y Murcia. El Madrid pasó, con todas sus estrellas, por esta tierra castigada por el terremoto y la tragedia. Los murcianos agradecerán para siempre este gesto solidario...


El Madrid ha vuelto. Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que el Madrid era el equipo de todos los españoles. Hasta en el pueblo más recóndito, los futboleros eran fieles a la causa blanca por mayoría aplastante. Pero los equipos crecieron (como en el caso del Deportivo y el Valencia), el Madrid se convirtió en rival antes que aliado y las cañas se tornaron lanzas. Por eso, la jornada de solidaridad y compromiso vivida por los chicos de Mourinho en Lorca y Murcia será difícil de olvidar. El cariño eterno de estas buenas gentes, castigadas todavía por el horror del terremoto del pasado día 11, posee un valor incalculable para el club. El Madrid ha rescatado en sólo once horas parte del prestigio extraviado por el camino entre broncas, incomprensiones y ácidas polémicas. El Madrid recuperó ayer el mensaje que le llevó a ser, de la mano de Santiago Bernabéu de Yeste, el Mejor Club del Siglo XX. Los lorquinos y los murcianos declararon su amor eterno por ese equipo que siempre está ahí, que no regatea esfuerzos por agradar, que acudió al rescate de un pueblo castigado por esta tierra que tembló bajo sus pies hace una semana hasta dejar un paisaje de escombros, paredes caídas e ilusiones rotas. El Madrid recuperó la sonrisa de muchos niños, que llevaban muchos días llorando sin entender qué demonios había pasado con su ciudad, ahora destrozada como si la hubiese pisoteado un gigante de mil toneladas...
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Todos dieron la cara. Mourinho hizo partícipe a la plantilla de la sabia decisión del club de viajar a Lorca con todos los disponibles, desde los canteranos más tiernos (Mandi, Pablo Gil, Óscar Plano y Carvajal) hasta los megacracks con sus Balones de Oro a cuestas (Cristiano y Kaká). Todos ayudaron en una jornada de sensibilidades a flor de piel, de silencios atrapados por las imágenes impactantes de las casas derruidas y los críos asustados por la tragedia. Vi a niños emocionados al contemplar a Casillas, su héroe, hablarles desde el balcón del Ayuntamiento. Luego, en una Condomina abarrotada, Iker regaló sus guantes a la grada, mientras que Cristiano y Kaká ofrecían sus sudaderas a una afición entregada como si el partido se jugase en el Bernabéu. Los cuatro goles eran lo de menos, aunque el de Benzema fue para apuntar (excepcional la maniobra del francés). Hasta Camacho, ejemplar siempre, se entregó a la causa desde el banquillo de la Selección Murciana junto a su inseparable Labi Champions. Pareja de lujo.
¡Chendo, Selección! Incluso, Chendo reapareció de corto trece años después de colgar las botas (¡estaba en la plantilla de la Séptima!). Es de Totana y sus paisanos se volcaron con él en cada acción en los ocho minutos que estuvo en el campo. Durante ese tiempo fue capitán, delegado y lució la camiseta de Carvalho. En noches así todo vale. Ganó el fútbol. Ganó el Madrid. Goleada de prestigio.



