Pellegrini evitó llegar al Bernabéu como colista
El Málaga remontó a un Almería que acabó con nueve


Manuel Pellegrini acudirá el próximo jueves al Santiago Bernabéu con la tranquilidad temporal de haber cedido el farolillo rojo, cinco jornadas después, a su colega José Luis Oltra, en un derbi del Mediterráneo caracterizado por las urgencias, la tensión y las alternativas. El Almería no supo defender su ventaja en el marcador, tuvo en su mano el 1-2 en un balón que Piatti estrelló en el poste y terminó doblegado y con dos jugadores y su entrenador, expulsados.
Como suele ser habitual, el Málaga volvió a practicar la elegancia social del regalo. Corría el minuto ocho. Luna, de manera forzada y obtusa, mete un balón dentro del área. A Weligton le coge a contrapié y el rebote en Ulloa llega hacia el francés, cedido por el Valencia, Feghouli, quien con la izquierda fusila a puerta vacía el 0-1.
El Málaga estaba descompuesto, sin sangre, sin ideas y sin extremos. Incapaz de poner en aprietos a un Almería que, de verlo tan fácil, se durmió en los laureles y se metió en una absurda dinámica de pérdidas de tiempo que, por ejemplo, le costó una tarjeta amarilla a Bernardello. Y sólo habían transcurrido 35 minutos. Lo pagó.
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Manuel Pellegrini trató de refrescar y dar criterio a un centro del campo que se le había ido de las manos y cambió el fundido galopar del disperso Ignacio Camacho por la visión de Enzo Maresca. Jesús Gámez, futbolista de raza, reaparecido tras varias semanas ausente por una fractura en su maxilar, recupera un valiente balón que cede a Recio. El canterano repara en la soledad de Maresca quien, con una mezcolanza de visión y fortuna pone el 1-1 en el marcador. Castigo parcial al repentino ataque de conservadurismo de Oltra.
El evento abrió un nuevo abanico de posibilidades variopinto y multicolor. Este empate era absolutamente inservible para tan necesitados rivales. Del posible 1-2 de Piatti se pasó al 2-1 de Rondón y a las expulsiones de Ulloa, Luna y Oltra que provocaron la indignación del presidente del Almería, Alfonso García. Crusat estrelló en el poste el que pudo ser 2-2 y al final Juanmi sentenció con un gol de pichichi. El Málaga respira un poquito y el Almería tiembla.



