Los alumnos del Cervantes vibran con el Real Madrid
AS compartió jornada de clases con el Instituto de Lyon


Son las ocho de la tarde. Los pasillos del edificio del Instituto Cervantes de Lyon, una histórica construcción de estilo Art Deco a medio camino de la colina que sube a Fourviere, están vacíos. Es ya tarde para la capital francesa, que ya tendrá actividad al día siguiente muy temprano, cuando aún no haya amanecido. Hay que abrir una puerta en el segundo piso para encontrar una concurrida clase de alumnos que aprenden castellano. La encargada del Departamento Cultural del Instituto, Nadia Mansouri, hace de cicerone para AS: "No se trata sólo de enseñar una lengua. Tratamos de transmitir una cultura con todos los medios que tenemos al alcance", dice mientras señala algunas fotografías que hay colgadas en las paredes del centro, una exposición itinerante sobre la vida en el Congreso de los Diputados.
Emilio y Paco, profesores cordobés y almeriense, respectivamente, hacen las presentaciones. Los alumnos son de lo más heterogéneo y abarcan un amplio espectro de edades. Pero hay un interés común por el equipo blanco y por el trabajo del periodista: "El Madrid seguro que está en todos los rincones del mundo... El propio Cervantes seguro que no". En algún rincón de la clase se escucha esta reflexión y comienza un pequeño debate al que también se une Antonio, el bibliotecario, granadino.
Hay personas a las que no les gusta nada el fútbol. Isabelle, un ama de casa del mismo Lyon, dice no haber visto un partido en su vida. E intentamos un experimento sociológico. Le mostramos una foto de Cristiano Ronaldo: la identifica y dice de manera correcta el nombre del futbolista.
Opiniones.
También los hay descontentos con el Madrid, como Arthur, un armenio que lleva 12 años trabajando en Francia: "Me he hecho del Barça. Juega como un equipo. El Madrid es un poco chulo, ¿no? Comprando todos los años cinco futbolistas es difícil hacer un equipo...".
Noticias relacionadas
Sheila Andrade, brasileña de nacimiento, discrepa con vehemencia. No en vano, es fan de Robinho y Ronaldo en otra época y ahora lo es de Kaká: "Aquí, en Lyon, hay verdadera pasión por el Madrid. Hay una gran pasión por todo lo español, y muchos habitantes de aquel país entre los Erasmus y los trabajadores que emigraron".
Jean Michel puede dar fe de esa afición: "Yo veo Telemadrid por satélite. No me gusta el fútbol, pero mis tres hijos se tragan todos los informativos y los partidos". 300 alumnos pasan al año por allí.



