"El sistema de Sacchi no ganaría títulos hoy"
719 partidos en el Milán del 78 al 97. Considerado uno de los mejores defensas de la historia, ganó todo con el club 'rossonero', incluidas tres Copas de Europa y dos Intercontinentales. Hoy ocupa un puesto en la directiva...


Su madre murió cuando usted tenía 14 años y su padre con 17. ¿Cómo le marcó?
Seguramente hizo que mi carácter fuera muy cerrado. Pero me dio fuerza y determinación para conseguir mis objetivos. Fue fundamental llegar al Milán con 14 años en un momento delicado para mi vida y sentirme como en una familia.
¿Su padre jugaba al fútbol?
No. Vivíamos en un pueblecito y él trabajaba en el campo. Allí empecé a jugar, en el cortijo en el que él hacía labores.
¿Cuáles son los primeros recuerdos que tiene del fútbol?
Cuando tenía 10 años, en el 70, la final Italia-Brasil de México. Recuerdo estar enganchado a la tele muy de madrugada. Mis grandes ídolos eran Fachetti, Riva y Rivera, con el que luego pude jugar en el Milán.
Usted hizo las pruebas del Inter. ¿Por qué lo rechazaron y a su hermano no?
Quizá mi aspecto físico por aquel entonces tuviera algo que ver. Yo era un poco bajito y delgado. Después, el entrenador que tenía en mi pueblo me animó a probar con el Milán. Creo que fue el destino... Yo pude ganar en el Milán algo más que mi hermano, ¿no? (risas).
¿Qué le dolió más, no ganar el Mundial o el Balón de Oro?
El Mundial. Estuvimos cerca en el 90 y en el 94.
¿Y qué tuvo Cannavaro que no tuviera usted para ganar el Balón de Oro?
(Ríe abiertamente). Suerte y haber levantado la Copa del Mundo. Tuvo poca competencia. Quiero decir que en 2006 había jugadores buenos, pero en mi época los hubo y muchos, como mis compañeros Van Basten, Rijkaard o Gullit.
¿Cuál fue el delantero que más le preocupaba a usted?
En el calcio había muchos campeones, muchos fuoriclassi. Empezando por el Nápoles de Maradona y Careca
Si usted no era muy físico, ¿cómo conseguía imponerse?
Por anticipación, por adivinar lo que iban a hacer. Aunque tengo que reconocer que jugaba en un equipo en la que la organización y el trabajo táctico tenía mucho que decir. La presión, el reparto de labores
¿Cuál fue la aportación de Sacchi al fútbol?
Ha sido fundamental. Innovó en el juego, la táctica y los entrenamientos. Eso unido a grandes jugadores dio el resultado que todos conocen.
¿Cómo eran los entrenamientos?
Sobre todo pedía concentración e intensidad. Al inicio llegaba a casa deshecho, pero luego te dabas cuenta que gracias a ello éramos un equipo dificilísimo. Contra el Madrid fue la gran diferencia. Ellos jugaban explotando el uno contra uno, los espacios, nosotros les privamos de ello, achicamos el campo y además se encontraban siempre en inferioridad numérica. A veces se daba el caso de un tres contra uno. Hacíamos un fútbol moderno que les sorprendió.
¿Cuál era la teoría?
Había que tener siempre la referencia de la pelota, permanecer juntos y hacer funcionar el pressing. Y por ello no jugábamos atrás: presionábamos a 20 metros de nuestra puerta.
¿Funcionaría eso ahora?
No creo. El fútbol ha cambiado, hay más calidad en el global de los equipos. El sistema de Sacchi no ganaría títulos hoy.
¿Por qué en Italia existe tanto gusto por el resultado?
Es una cultura y también nuestra fuerza. Hay un gran espíritu competitivo y al resto de países no les gusta cruzarse con nosotros. Sabemos que tenemos que crecer, que debemos jugar mejor y estamos buscando esa progresión. El juego de España es el mejor del mundo, eso es indiscutible...
¿Vio a alguna selección acercarse al juego de España?
En los últimos tiempos el Brasil de Japón y Corea, con Ronaldo y Ronaldinho, y antes Francia hacía un fútbol muy atractivo. A pesar de ser defensa, me encanta el fútbol ofensivo, ver desbordar, dar espectáculo Como hace ahora el Barça. El Madrid de Mourinho tiene potencial, pero todavía no juega bien.
¿Lo ha mejorado mucho Mourinho?
Es evidente, lo vimos contra el Milán. Cuesta mucho hacerle gol. Es un gran cambio con respecto al año pasado, aunque no tenían a un jugador tan experimentado como Carvalho ni un centro del campo tan bien organizado...
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¿El Inter de Mourinho llegó a jugar bien al fútbol?
Milito, Sneijder, Cambiasso, Etoo... Había calidad. Al principio el equipo salió con la intención de jugar bien sin conseguirlo, y poco a poco fue mejorando con organización y sobre todo con personalidad. Es así como llegó el éxito en Champions. Creo que copió el modelo del Milán de antaño, porque en Europa es muy importante tener jugadores de calidad, pero también de mucha personalidad...



