Clos: malo para el Madrid
A lo del Sevilla, suma los tres goles anulados en el derbi de la 08-09


Fue un arbitraje malintencionado". Esta es la tesis que se baraja en los despachos del Bernabéu sobre la actuación de Clos Gómez, al que los hechos revelan como un colegiado malo para el Madrid. Argumentan los directivos blancos que los reiterados fueras de juego inexistentes señalados (tres a Özil, uno a Benzema), el penalti no pitado sobre Granero y la facilidad con la que tarjeteó a Pepe (acarrea suspensión), Casillas y Özil (este último por perder tiempo, algo que hizo constantemente Palop en la primera parte sin ser amonestado) ponen de manifiesto un prejuicio del trencilla con el Madrid, al que ha sacado en sus cuatro años en Primera el doble de tarjetas de media que al Barça (3,9 por 2).
Los jugadores también se quejaron de su poca mano izquierda. No en vano, en los dos partidos que ha arbitrado esta campaña al Madrid (en el Bernabéu), hubo cinco expulsados (Pepe y Carvalho más Galán, Forlín y Dabo).
Retrospectiva. Pero la polémica del Madrid con Clos Gómez viene de atrás. De la campaña 08-09 en la que, en el derbi del Calderón, anuló tres goles legales al Madrid (uno de Van Nistelrooy, que acabó siendo injustamente expulsado, y dos de Raúl). Luego, bien es cierto, tuvo el valor de pitar un penalti a favor de los blancos casi en el último minuto que dio la victoria (1-2) al Madrid. Clos Gómez, del Colegio Aragonés, es internacional desde hace dos temporadas. Pasó demasiado tiempo en Segunda, perjudicado por el desencuentro que había entre las federaciones española y aragonesa, y para subir a Primera tuvo que desmarcarse ideológicamente (dejándolo claro en Madrid) de la aragonesa.
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Este posicionamiento le acerca, por tanto, al Villarato. Aún se recuerda la semifinal de Copa del año pasado entre Sevilla y Barça. En la vuelta anuló dos goles a Negredo y Navas con 0-0. Aún así, el Sevilla se clasificó. La intransigencia de Clos le llevó a tener, sin embargo, un rifirrafe con Guardiola, que fue expulsado en Almería por gritarle por el pinganillo de su auxiliar. Guardiola le llamó mentiroso por reflejar unas palabras distintas a las que él le había dicho en el acta, como luego demostraron las imágenes de televisión.
Las designaciones de los colegiados son dirigidas desde hace dos campañas (ya no hay ordenador). Los eligen a dedo un triunvirato: Sánchez Arminio (presidente de los árbitros, que dependen de la FEF), López Nieto (representante de la Liga) y Puentes Leira (elegido por las dos partes anteriores).



