La escenificación de una fractura en el vestuario
Cuatro significó los corrillos en el entrenamiento de ayer


José Ramón de la Morena destapó el deterioro de las relaciones entre Cristiano y Casillas a raíz de las declaraciones de Carbonero sobre el portugués ("Es individualista en el campo, como buen delantero", dijo). Ayer, en Valdebebas, se produjo la escenificación de una posible fractura del vestuario. Lo significó Cuatro. Los mundialistas Casillas, Arbeloa y Xabi Alonso hacían confidencias. Cerca de ellos, Cristiano, Marcelo y Pepe bromeaban.
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Contó De la Morena que tras la opinión de Carbonero, tanto Cristiano como Casillas se cruzaron mensajes sin que normalizaran la situación. Después, el 22 de septiembre, hubo una reunión antes del partido ante el Espanyol, fomentada por Florentino Pérez. Los jugadores se cambiaban en el vestuario cuando Valdano sacó a Cristiano y a Iker, los llevó a una sala contigua con Pardeza y Galeano, director de Comunicación, y pusieron el vídeo de Carbonero para hacer ver al portugués que era algo sin importancia. Casillas se excusó, pero sus argumentos no convencieron al delantero, que además se siente poco apoyado por sus compañeros cuando recibe patadas. Algo que piensa que sí hacen los barcelonistas con Messi.
Piensen en el penalti que Ramos pidió tirar a Cristiano (una repetición de lo que sucedió con Xabi y el portugués la pasada temporada), o en quién llega primero a celebrar los goles del Pichichi. Son sólo más piezas del puzzle.



