"Estoy tranquilo. El equipo tiene empaque e ideas y lleva una línea maja"
Ha pasado momentos comprometidos y los ha superado. Parece que cada domingo juega una final y se siente observado. Pero ni eso le hace perder su compostura y su sosiego.

Tranquilidad. Estado de calma, de paz; cualidad del que actúa con prudencia, sin alterarse, dándose el tiempo que necesita para hacer las cosas sin precipitación. No se asusten. Así define el diccionario la mencionada palabra y quizás esta sea la principal virtud, entre otras, de nuestro invitado. Apenas se altera, acepta las críticas, contrapone sus ideas a las de los demás y respeta la opinión de los que tiene enfrente. Y luego, decide.
Miguel Ángel Portugal Vicario (Quintanilla de las Viñas, Burgos, 28 de noviembre de 1955) tres temporadas después de abandonar el Racing, regresó al equipo verdiblanco para intentar encauzar una temporada que estaba transcurriendo sin pena ni gloria para los intereses del conjunto cántabro y que le costó el puesto a su antecesor en el cargo. El burgalés comenzaba la que era su segunda etapa al frente del Racing y lograba, el 27 de enero de 2010, pasar a la semifinal de la Copa del Rey por segunda vez en su historia, además de salvar al equipo, objetivo principal marcado a su llegada. Ahora afronta, de momento, su última temporada con las ideas claras y la conciencia tranquila.
Sin habernos sentado en la mesa, los diferentes temas ya van apareciendo en la conversación. El fútbol lo impregna todo y se van sucediendo las anécdotas, los chascarrillos, los fichajes truncados, los dimes y diretes... Saluda a Manolo Preciado, técnico cántabro del Sporting, y que aprovecha su día libre para darse una vuelta por la ciudad. El diálogo es ameno. Se suceden las preguntas y para todas hay una respuesta. La mesa espera y Miguel Martín lo anuncia: la cena está dedicada a Portugal: salteado de setas, revuelto de erizos, solomillo con foie y leche frita con natillas. Dedicada o no, fantástica.
Equipo. No ha pasado ni un minuto desde que nos sentamos a la mesa y vuelan las primeras reflexiones:
"El equipo está estructurado, tiene una línea maja. Valoro que tiene empaque, sentido e ideas. Está creciendo para luchar por cosas. Las ideas están bien adquiridas y eso es valorable. Hay que hacer la salida de balón más rápida. Iniciar como hasta ahora y salir más rápido de la primera presión. Valoro mucho que intentemos jugar el balón. No debemos perder el criterio y la intención con el balón. Llegamos bastante al área rival y no nos llegan demasiado. Tenemos que elevar la eficacia de cara a gol. Son cosas que tenemos que depurar. Hay que estar igual de concentrados en defensa que en ataque. Ahora estamos en una situación regular, aunque podíamos tener uno o dos puntos más".
Regresa como tema de actualidad el partido frente al Real Madrid y, como resultado del mismo, su situación personal, más allá de las peticiones de cese que sonaron frente al Córdoba en la Copa:
"Tengo la conciencia tranquila. Hemos trabajado bien y sabemos lo que hemos hecho. En los juicios a los entrenadores sólo hay dos variantes; los resultados y el tiempo. Si hay resultados, hay tiempo. Si fallan los resultados, se te acabó el tiempo. Pero el que vale de verdad es el tiempo. Sólo existe un caso en el que se juntan los buenos resultados y el tiempo. Es Alex Ferguson. Es un tío cachondo y divertido. Cené una vez con él en Valladolid y me cayó fenomenal".
¿Y el partido?
"Jugamos con la línea muy adelantada y no salió nada. El Real Madrid llegó 12 veces al área y marcó el 50% de ellas. Lo que intentamos era cerrar el pase interior y nos los hicieron por arriba. No manejamos bien los espacios a nuestra espalda. Pero perder contra este Real Madrid no creo que te haga más daño en lo personal. Si teníamos que perder (que de antemano no estaba escrito en ningún sitio) me hubiera gustado hacerlo con un resultado más ajustado".
Jugadores. El técnico no rehuye ninguna pregunta, analiza las ausencias de los lesionados y se muestra contundente con algunas presencias. Comienza por las lesiones:
"La baja de Tziolis ha sido dura y no podremos contar con él durante toda la temporada, pero quizás lo peor ha sido con Manuel Arana. El equipo estaba muy configurado con él. Te daba más opciones y sé que hay otros jugadores que lo pueden hacer, pero no te cambian el ritmo de partido. Las lesiones nos han hecho daño. Óscar Serrano está de baja desde la temporada pasada y no tenemos una plantilla larga, ahora somos 18 y necesitas a todos al máximo".
Llega el turno para los más comprometidos que, además, son los más veteranos y los que más tiempo llevan en el club cántabro:
"Munitis, Gonzalo y 'Pini' están muy bien. Tienen un gran peso específico y su esfuerzo es una enseñanza muy positiva para el club; son el espejo en el que se miran los chavales. El sacrificio de los jugadores veteranos es encomiable. ¿Qué si seguirán jugando? Con sus edades, el futuro es el presente. Si están como actualmente, seguirán, no importan los años. Hay que vivir ese presente durante más años y ojalá sigan así mucho tiempo".
Lacen era un peso pesado y ya no lo es. ¿Que pasa?
"Lacen está muy bien, pero hay que tener en cuenta que a los que no hacen la pretemporada les cuesta mucho más entrar en el ritmo de competición; de todas formas, de los cuatro que hay en el centro sólo juegan dos".
Y los delanteros ¿qué?
"Me preocupa que no marquen gol. Cuando vinieron sabíamos cómo se desenvolvían ambos jugadores. Rosenberg es un buen delantero y lo está demostrando, aunque ha fallado varias ocasiones, solo delante del portero, y Ariel está madurando y aún queda por depurarle algunas cosas. ¡Pero si sólo tiene 22 años! Todo llegará, hay que tener paciencia. Bolado está bien, respondiendo como pensaba, a pesar de que ha salido hace poco de una dura lesión".
Es hablar de delanteros y, a renglón seguido, salen a colación los penaltis y la decisión de tirarlos:
"¡Claro que está establecido el orden para lanzarlos! Pero que quede clara una cosa; nunca quitaré a un delantero con tanta confianza como tenía Ariel, que lo tire. ¿Enfadado? No... Lo que de verdad me cabreó es que no lo metiera".
Mercado invernal. Las lesiones, la ausencia de gol en los delanteros, las ocasiones que no se materializan, los errores en el centro del campo o en la defensa... Toda la conversación te va llevando hacia el próximo mercado invernal, el del mes de enero. Miguel Ángel Portugal, en ese aspecto, lo tiene muy claro:
"¿Reforzarnos? Ojalá no necesitemos a nadie. Cuando llegue el momento se valorará. Hay que tener en cuenta que para esa época recuperaremos a dos jugadores (Arana y Serrano) de los lesionados".
Llegados a este punto, y después de sus últimas actuaciones, es inevitable hablar de Sergio Canales, alguien a quien Portugal conoce muy bien pues, no en vano, él fue quien dio el paso de colocarle en el once inicial, algo que el anterior técnico racinguista (Mandiá) no quiso ver o, directamente, no vio.
Si de usted dependiera, ¿se traería en enero a Canales?
"Los talentos siempre tendrán un hueco en el Racing. Él nos conoce muy bien, sabe cómo trabajamos y, si viene, que no lo sé, vendrá para hacerlo bien y demostrar lo gran jugador que es. No me cabe duda".
Poco a poco la conversación va llegando a su fin pero aún queda tiempo para hablar de, en primer lugar, su futuro más inmediato, teniendo en cuenta que el próximo 30 de junio acaba su relación con el club santanderino:
"Estoy viendo jugadores. Me encanta ver fútbol. Hablo con Juanjo González (director deportivo) todos los días. Un profesional del fútbol tiene que estar al día y, por eso, ya está elaborada una lista de jugadores que quedan libres al final de esta temporada y que se estudiará cuando corresponda. Y en este aspecto hay que ser cautos. Hay jugadores que en Segunda están en su ámbito de actuación y, sin embargo, para Primera, lo tienen más complicado. En los delanteros se nota más el salto de una a otra categoría".
El trabajo en los despachos también forma parte de las labores cotidianas del técnico burgalés. ¿Cómo están de medios en el club?
"Lo bonito y lo ideal sería tener una pequeña, tampoco hace falta que sea muy grande, estructura de scouting (ojeadores repartidos por diversos lugares) que ahora mismo no existe en el Racing. Lo que vamos a estrenar esta semana es un nuevo sistema de grabación de los partidos, con una visión panorámica de todo el campo que nos viene muy bien para preparar los próximos encuentros. Vemos el video, hablamos, leo el informe técnico que me han elaborado, escucho las opiniones de todo el cuerpo técnico pero, al final, soy yo el que tiene que tomar la decisión. ¿Que si hablo con los jugadores? Hombre, de cuestiones técnica no, pero sí de temas específicos (defensa en los balones parados, etc.)".
Rival. El domingo, el Racing se enfrenta a un recién ascendido, el Levante, que ya está el penúltimo, con ocho puntos, a sólo tres de los cántabros.
"Es un equipo que ahora ya tiene cogida la medida a la categoría. Tiene gente con experiencia y muy válida. Es un conjunto que juega con intensidad y con cabeza. Tiene un juego parecido, en su idea, a lo que queremos hacer nosotros. Quiere empezar por las bandas y que suban los laterales. Vamos a ver lo que pasa".
La función llega a su fin y el hombre tranquilo sigue sin alterarse. Tan sólo en una oportunidad ha gesticulado más de la cuenta y es cuando se habla del Barcelona y de Messi:
"Le vi por primera vez cuando tenía 15 años y luego, en el 2005, en el Mundial sub-20 de Holanda. Es el mejor jugador del mundo. Hace cosas que no he visto hacer a nadie".
¿Y el juego del Barça?
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"Nunca he visto jugar al fútbol de esa manera".
Y se acabó la tranquilidad.



