El polémico Webb le quitó una Liga al Liverpool en 2009


Puede que esto les suene a chino, pero la impresión sotto vocce que se tiene en los círculos arbitrales en Inglaterra es que los mejor preparados para cualquier tipo de fútbol son los colegiados españoles. Quizá sufrieran con el ritmo y la agresividad de la Liga inglesa y con la exigencia del público para que el partido sea fluido, pero cuando salen de nuestro país suelen adaptarse mejor que nadie a las circunstancias.
Noticias relacionadas
Entienden el ritmo de la competición internacional, están mejor preparados para no cometer errores técnicos, físicamente aguantan bien y aplican la cantidad justa de castigo y de palabra. Son sensaciones que se tienen y que se reconocen en privado, respaldadas por las estadísticas que tiene la UEFA, donde los trencillas españoles tiene notas de notable alto. También he oído decir (de entrenadores y ex árbitros) que en Inglaterra se cometen errores infantiles que deberían estar erradicados: de posición en faltas directas o en saques de esquina, de interpretación del reglamento y otras causadas por el exceso de respeto (generalmente al Manchester United).
Howard Webb, repiten los aficionados del Liverpool, fue el responsable de que Rafa Benítez no ganara la Premier hace dos años: partido en Old Trafford ante el Tottenham, tres penaltis claros no concedidos contra el Manchester que perdía 0-2 y al final uno regalado al United totalmente injusto. Resultado final, 5-2. La semana siguiente pitó en Segunda como castigo y tras aceptar sus errores. Son humildes para admitir el desliz, pero incapaces de no tropezar de nuevo en la misma piedra.



